Un patio de hace más de 40 años…

Hace mucho de esto, al menos 40 años.
Estudie el bachiller en un colegio religioso en Zaragoza.
A la salida del pasillo lo primero que recuerdo era una mata de calas en una
humbia, y siempre la recuerdo con sus grandes flores blancas.

En el patio existía también un huerto que cultivaban los empleados de los
curas y recuerdo una gran mata de alcachofas que habían dejado florecer para
recoger (creo) las semillas y utilizarlas para plantero al año siguiente.

Me vienen también a la memoria los canales de riego, en los que echábamos
barcos de papel, de maderas, de juncos con los que echábamos carreras cuando
regaban los campos de labor.

Y el frontón, inmenso frontón que nos servia de refugio, de “casa” cuando
jugábamos al escondite y de muro contra el que estrellar el balón cuando
jugábamos al “frontonbol” (frontón pero con el pie y un balón de fútbol) o a
la mano con pelota dura.

Lo que mas recuerdo es ser un niño raro porque no jugaba bien al fútbol, y
nunca me elegían al echar pies para hacer los equipos. Por eso tenia que
buscar actividades alternativas.

Ahora con la distancia me parece muy extraño que no hubiese chicas, vivíamos
en un mundo masculino de valores y normas masculinas.
menos mal que cuando volvía al mundo real por la tarde, había cuatro mujeres
(mi madre y mis tres hermanas) que me aportaban otra forma de ver las cosas.

Arturo Marín, Zaragoza,
hace mas de cuarenta años…

Por Arturo Marín, Zaragoza,

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