Un mundo apropiado para los niños y las niñas. Documentos oficiales básicos

En esta publicación figuran los compromisos asumidos en la sesión extraordinaria sobre la infancia; los Objetivos de Desarrollo del Milenio, en pro de los cuales se comprometieron los 189 Estados Miembros de las Naciones Unidas; la declaración de los niños, “Un mundo apropiado para
nosotros”, presentada en el plenario de apertura de la Sesión Especial por dos jóvenes delegados; el documento que la Asamblea General aprobó por consenso, “Un mundo apropiado para los niños”, donde figuran las metas y los objetivos a alcanzar; y la Convención sobre los Derechos del
Niño, que ratificaron o firmaron, o a la que se adhirieron, 192 países en los 12 años transcurridos desde su aprobación, además de los dos Protocolos Facultativos de la Convención.

En su conjunto, esos documentos constituyen una guía esencial para quienes se esfuerzan por mejorar las vidas de los niños y los jóvenes en todo el mundo. En verdad, podrían servir como textos básicos para quienes trabajan en pro de la paz y la seguridad, dado que los niños también son el objetivo principal de esas actividades.

El contenido de este pequeño libro refleja las promesas de los líderes mundiales que se han planteado un programa a la vez visionario y concreto, a fin de mejorar las vidas de los niños y los jóvenes. Ahora, es preciso que sus palabras vayan acompañadas de acciones, porque de ello depende el futuro de la humanidad.

ÍNDICE

-  Introducción de Carol Bellamy

-  Objetivos de desarrollo para el milenio

-  Un mundo apropiado para nosotros (Declaración de la Infancia en la Sesión Especial)

-  Un mundo apropiado para los niños (Documento final de la Sesión Especial)

-  La Convención sobre los Derechos del Niño

-  Protocolos Facultativos


INTRODUCCIÓN
Un programa a la vez visionario y concreto

La Sesión Especial de la Asamblea General en favor de la infancia,
celebrada en mayo de 2002, contó con la presencia de 69 participantes de
alto nivel y 190 delegaciones nacionales. Al finalizar todos ellos su labor,
habían comprometido a sus gobiernos en pro de un conjunto de metas
concretas con plazos definidos, y de un marco básico de acciones para
alcanzar esas metas, en beneficio de los niños, las niñas y los jóvenes.

En esa histórica sesión, los líderes políticos no estuvieron solos. Se sumó
a ellos el Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, la plana
mayor de los organismos de las Naciones Unidas, un extraordinario
conjunto de prominentes personalidades empresariales, confesionales,
artísticas, académicas y de la sociedad civil, cinco Laureados con el
Premio Nobel de la Paz, más de 1.700 delegados en representación de
organizaciones no gubernamentales de 117 países, personas célebres en
el mundo de la cultura y los deportes y -por primera vez en la historia de
las conferencias de las Naciones Unidas- más de 400 niños, que asistieron
en calidad de delegados y participaron activamente en todas las reuniones
oficiales y de apoyo.

En la apertura del plenario de la sesión extraordinaria, el Secretario
General dijo a los delegados: “Los niños aquí presentes son testigos de
nuestras palabras”.
Fueron eso y mucho más, pues los niños y los jóvenes transformaron las
pautas habituales de las Naciones Unidas en una experiencia extraordinaria: nos cuestionaron, nos aportaron conocimientos. Las historias de sus
vidas nos llamaron a la reflexión. Y en todo el proceso, su fe en nuestra
capacidad colectiva de lograr cambios -y su esperanza- fueron fuentes
de inspiración.

En esta publicación figuran los compromisos asumidos en la sesión extraordinaria
sobre la infancia; los Objetivos de Desarrollo del Milenio, en pro
de los cuales se comprometieron los 189 Estados Miembros de las
Naciones Unidas; la declaración de los niños, “Un mundo apropiado para
nosotros”, presentada en el plenario de apertura de la Sesión Especial por
dos jóvenes delegados; el documento que la Asamblea General aprobó
por consenso, “Un mundo apropiado para los niños”, donde figuran las
metas y los objetivos a alcanzar; y la Convención sobre los Derechos del
Niño, que ratificaron o firmaron, o a la que se adhirieron, 192 países en los
12 años transcurridos desde su aprobación, además de los dos Protocolos
Facultativos de la Convención.

En su conjunto, esos documentos constituyen una guía esencial para
quienes se esfuerzan por mejorar las vidas de los niños y los jóvenes en
todo el mundo. En verdad, podrían servir como textos básicos para
quienes trabajan en pro de la paz y la seguridad, dado que los niños
también son el objetivo principal de esas actividades.
El contenido de este pequeño libro refleja las promesas de los líderes
mundiales que se han planteado un programa a la vez visionario y
concreto, a fin de mejorar las vidas de los niños y los jóvenes. Ahora,
es preciso que sus palabras vayan acompañadas de acciones, porque
de ello depende el futuro de la humanidad.

Carol Bellamy
Directora Ejecutiva del UNICEF


Aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas durante el vigésimo séptimo período extraordinario de sesiones, 10 de mayo de 2002.

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