Trabajo infantil y Derecho a la Educación

Por celebrarse hoy el día mundial contra el trabajo infantil, quisiera tomar un minuto de su tiempo para llamar la atención acerca de las nefastas consecuencias que tiene el trabajo de los niños, niñas y adolescentes sobre la realización del derecho a la eduación de las personas menores de edad.

El trabajo infantil doméstico, el remunerado y el que se realiza en condiciones de cuasi esclavitud, siguen siendo causas principales de explotación y violencia y uno de los factores que con mayor perversidad han apartado de la escuela a más de 250 millones de niñas y niños.

El trabajo infantil no es en todos los casos un fenómeno relacionado con la pobreza, puesto que hay una enorme población de niñas y niños realizando trabajos dómesticos que no están necesariamente relacionados con factores económicos, sino con roles patriarcales.

Ciertamente, el trabajo infantil tiene peores consecuencias educativas para las niñas porque deben afrontar otras formas conexas de agresión y de exclusión asociadas con sus labores y, para peores, ni siquiera reciben reconocimiento económico por las tareas domésticas, usualmente reservadas a ellas, que se extienden hasta siete horas diarias.

Las obligaciones domésticas de las niñas tienen arraigo en costumbres y tradiciones que privilegian la posición de los hombres, provocan la deserción escolar a edades más tempranas que los niños y son normalmente reforzadas mediante estereotipos en los libros de texto y en las actividades de aula.

Es cierto que muchos paises pobre tienen tasas altas de trabajo infantil. Pero también es cierto que diferentes industrias de paises ricos pagan por el trabajo de bajo costo de esos niños y niñas.

Los valores democráticos no son principios abstractos que se tienen que implantar una vez que la pobreza ha desaparecido. Al contrario, los procesos democráticos tienen que aprenderse y practicarse dentro de la implementación de políticas públicas y acuerdos internacionales de derechos humanos para todos y todas.

Los principios democráticos significan la práctica del respeto y oportunidades para todos-as. Cuando diferenciamos entre democracia y bienestar, empezamos a dividir la dignidad.

El trabajo de las niñas carece de suficientes respuestas institucionales alternativas para ofrecerles acceso a la educación y educación de calidad. Además, la falta de acciones gubernamentales preventivas del trabajo infantil es una forma de legitimar la informalidad en el empleo, ocasionando la invisibilidad total de los derechos de las niñas y las adolescentes trabajadoras.

Unamos corazones y voluntades, pero sobre todo acciones que nos permitan construir un mejor mundo para todos y todas.

Atentamente,

Vernor Muñoz

Special Rapporteur on the Right to Education
Human Rights Council
United Nations

Phone. (506) 248-2537, (506) 258-8585, ext. 1192.
Fax: (506) 248-0991
PO BOX: 1245-1007 San José, Costa Rica
Email: vmunoz@dhr.go.cr / vernormu@yahoo.es

Declaración con motivo del Día Mundial contra el Trabajo Infantil

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *