Televisión educativa y cultura de la diversidad

1.- Introducción.

Si es importante el uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación de forma general, lo es aún más significativamente en el caso de sujetos con cualquier tipo de deficiencia, minusvalía o necesidad educativa especial por varios motivos:

* En la actualidad no sólo es necesario conocer el lenguaje verbal para comunicarse, sino que son igualmente necesarios los lenguajes de la imagen y la informática. Por consiguiente hemos de evitar que los sujetos con necesidades educativas especiales sean a causa de ello y por añadidura analfabetos visuales o informáticos.
* Por otra parte, las tecnologías de la comunicación se convierten en recursos que facilitan la integración de los sujetos con necesidades educativas especiales en el sistema educativo y en la sociedad en general. Facilitan por una parte el acceso a la enseñanza de alumnos con problemas (accesibilidad educativa); mejoran además las posibilidades laborales de estos trabajadores con problemas (accesibilidad laboral, ámbito en el que han de remarcarse las posibilidades del teletrabajo); en tercer lugar, el uso de tecnologías permite ampliar las capacidades naturales humanas (en este caso la capacidad de comunicación), lo que significa mejorar cualitativa y cuantitativamente sus posibilidades de interacción social; por último señalar también el uso de los medios tecnológicos como recursos para facilitar la accesibilidad al entorno físico evitando las barreras que éste impone a los sujetos con problemas.
Hacemos referencia en el título a la cultura de la diversidad, concepción que amplía las fronteras de lo que tradicionalmente se denomina como educación especial. La atención a la diversidad va más allá de lo que se denominan “necesidades educativas especiales” frente al concepto de “necesidades educativas normales”. . Desde la atención a la diversidad lo importante es responder a las diferencias partiendo del principio general de que todos somos diferentes. En cierto modo y dicho de forma coloquial se da la vuelta a la tortilla: no hay que integrar a sujetos especiales en el sistema ordinario de sujetos normales, sino que todos somos especiales y formamos parte de una misma sociedad en la que convivimos.

Hablar de atender a la diversidad significa entonces intentar responder a las necesidades que todos tenemos en tanto que personas diferentes, ya sea por razones de sexo, de raza, de cultura, de estatus económico, de nivel cultural,… Todos formamos parte de una misma cultura en la que se reconocen nuestras diferencias, lo que en definitiva nos iguala.

Vamos a intentar recoger algunas experiencias en torno a la atención a la diversidad desde el prisma de la televisión como medio educativo y desde la perspectiva de la televisión educativa propiamente dicha. Dicho de otro modo: hemos de comenzar clarificando a qué hacemos referencia cuando utilizamos ese ambigüo concepto de “televisión educativa” para aclarar qué entendemos por ello y unificar significados. Lo abordaremos desde una doble perspectiva. Ambos enfoques conceptuales son justificables desde la teoría, pero consideramos que es más preciso el segundo uso. Véase el siguiente esquema.

2.- Educar /formar desde el medio televisivo.

En primer lugar contemplamos la televisión como un medio de comunicación de masas que ejerce una gran influencia en la sociedad. Independientemente de los objetivos que se plantee la programación, desde un punto de vista global podemos afirmar que la televisión educa, forma, influye en la cultura social de las audiencias, en las actitudes, en los valores, en los comportamientos, en el pensamiento, en la ideología,…

Y no estamos hablando sólo de programas informativos, debates o entrevistas, centrados en la temática de la diversidad o las necesidades especiales, sino cualquier programa, incluso anuncios de pocos segundos. Su impacto puede ser más efectivo que muchas horas de oratoria poco convincente. Así se afirma que toda la televisión es por tanto educativa: debates, películas, series, informativos, campañas publicitarias…

La televisión, desde su posición privilegiada como canal de comunicación que llega a millones de personas, puede cumplir y de hecho en ocasiones cumple un importante papel para cambiar estereotipos, evitar prejuicios falsos y colaborar a la plena integración de las minorías sociales. Entre tales minorías sociales están las personas con minusvalías, deficiencias o necesidades educativas especiales, las personas discriminadas, los marginados, las minorías culturales,… Y es interesante conocer qué imagen ofrecen los medios de comunicación, y en especial la televisión, de la diversidad y de los sujetos con necesidades educativas especiales.

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Mª. Paz Prendes Espinosa

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