Plan de Lectura 2005-2010

El placer de la lectura también se enseña. Hoy es un hecho universalmente …

El placer por leer, el placer por conocer. La cultura de leer.

El placer de la lectura también se enseña. Cuando Giner de los Ríos, apostando por una escuela más rica y dinámica, escribía que la escuela universal de las “primeras letras” se estaba quedando atrás, no podía prever el riesgo que acecha hoy a las habilidades instrumentales básicas, en un currículo entendido como un conglomerado de disciplinas y exigencias divergentes, desde edades tempranas.

Hoy, es hecho universalmente aceptado que la lectura constituye uno de los bienes “culturales” más relevantes con los que las personas cuentan a lo largo de la vida. Existe unanimidad, por tanto, en la sociedad a la hora de considerar la lectura como un bien cultural aunque la práctica diaria y las estadísticas desmientan la prioridad de este valor.

Superados los tiempos en los que la escuela primaria y la de adultos tenían como único fin la alfabetización, no podemos renunciar, ahora, a que dentro de un proceso más amplio y complejo, la escuela establezca como uno de sus fines primordiales, el formar lectores competentes en el uso de distintos textos, en adoptar actitudes reflexivas y críticas ante los medios de transmisión y difusión de la cultura escrita, en despertar el interés por la lectura como medio de entrenamiento en el espacio de ocio.

El Plan de Lectura institucional se concreta en cada uno de los centros educativos en función de su contexto y de los principios recogidos en el Proyecto Educativo de Centro, mediante un proceso planificado que partiendo de la motivación, estimulo y desarrollo del gusto y la afición por la lectura, se desarrolla y generaliza con la práctica relevante de la lectura en las programaciones didácticas de todas las áreas; en el uso de la escritura como medio de expresión; y en la participación en las actividades de la biblioteca de aula, centro y localidad, así como en el estímulo a la participación de los padres en todo el proceso.

El Plan de Lectura se concreta en el centro escolar en una programación que responde al siguiente esquema:

A. Los objetivos que se pretenden alcanzar con la comunidad educativa.

B. Los contenidos organizados en ámbitos y secuenciados para cada una de los niveles, etapas, ciclos y cursos.

C. La metodología con la que se desarrolla en sus distintas fases y en función de los ámbitos de contenido.

D. Las estructuras y los recursos.

E. La organización de espacios y tiempos.

F. Las medidas de acompañamiento: formación y asesoramiento.

G. La evaluación del diseño, las acciones y de los resultados.

H. La difusión del Plan de Lectura en la comunidad educativa.

A. Objetivos

Corresponde a cada centro escolar formular los objetivos que han de guiar las distintas acciones en las que se concreta el Plan de Lectura, tanto en lo que hace referencia a los distintos ámbitos relacionados con el desarrollo de las habilidades del alumnado, como con las que es necesario llevar a cabo con el propio profesorado y la comunidad educativa para facilitar el proceso.

Los objetivos han de ser viables y, por tanto, atienden a la disponibilidad del alumno como de distribución de los contenidos y de organización de los recursos.

Los objetivos dan coherencia al proceso y sirven de referente a la hora de evaluar el funcionamiento y los resultados del propio plan.

Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha

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