Los futuros cibercolegios

Las nuevas tecnologías pueden cambiar el panorama educativo español, aunque es una tarea lenta. Trasferidas las competencias a las comunidades autónomas, son muchas las iniciativas en marcha, la mayor parte de ellas de carácter local y experimental, aunque los resultados son prometedores. Tal es el caso de usos de ciberaulas, los pupitres electrónicos, las guías ’on line’ para profesores, el uso de Tablet PC en clase o los profesores ’virtuales’.

Hace exactamente dos años, el 26 de febrero de 2003, llegó a la escuela rural de Ariño (Teruel) el primer Tablet PC en virtud de un acuerdo entre el Gobierno de Aragón y Microsoft. Una pequeña comarca turolense, eminentemente rural, se convertía en el banco de pruebas para una de las experiencias tecnológicas educativas más fructíferas y con más futuro en España.

El director de la escuela, José Antonio Blesa, se muestra convencido de que “la escuela del futuro es ésta”. Hay ya una generación de escolares que está totalmente acostumbrada a escribir sobre pantallas (“Aquí no usamos papel”, comenta Blesa), y los resultados son extremadamente positivos. “Los alumnos cogen ciertas habilidades que serán muy importantes para su futuro laboral, tales como buscar información rápidamente con herramientas informáticas; además, han aprendido un nuevo lenguaje: la comunicación no es ya sólo literaria, sino también multimedia”.

Esta experiencia de dos años ha derribado mitos. “Los libros de texto han supuesto un frenazo, un parón en el magisterio”, asegura Blesa, que explica que trabajan en el temario con material extraido de la Red, con “lo mejor que encontramos en Internet”. Parece, por tanto, que el libro de texto tiene sus días contados en esta nueva era tecnológica, y el paso “natural” es el uso de tecnologías móviles, como los Tablet PC.

No obstante, hay mucho por hacer, pero el esfuerzo personal de varios profesores implicados en estos cambios están también dando sus frutos. Existen grupos como el llamado DIM (Didáctica y Multimedia) encabezado por el Dr. Pere Marqués, de la Universidad Autónoma de Barcelona, que se dedican a recopilar material didáctico apropiado para los temarios de cada curso (dos o tres sitios ’web’ por cada curso, además de las enciclopedias virtuales).

Dentro de muy poco, el caso de Ariño dejará de ser una experiencia aislada. El éxito de la informatización integral de las aulas ha sido tal que el Gobierno de Aragón prepara extender el uso de los Tablet PC a otros 40 centros de la comunidad autónoma, que dan cobertura educativa a niños de Primaria de 80 munipios aragoneses. La idea es muy ambiciosa: en dos o tres años, todos los alumnos de 5º y 6º de Primaria se Aragón usarán estos instrumentos informáticos, que sustituirán a cuadernos, libretas e incluso libros de texto.

Más esfuerzos

A lo largo y ancho de España existen otras experiencias más o menos pioneras sobre educación y tecnología, casi todas orientadas al uso de la Red como apoyo para la enseñanza. De hecho, desde el Ministerio de Educación manifestó firmemente hace meses la intención de reforzar ciertos aspectos del programa ’Internet en la escuela’, tales como proporcionar en un futuro un ordenador por cada alumno.

Además, existen esfuerzos encaminados a la formación e información del profesorado, algo fundamental para que estas iniciativas funcionen. En Galicia, por ejemplo, una iniciativa novedosa permite mantener informado al profesorado a través del móvil, mediante SMS.

La empresa privada está jugando un papel relevante, con acuerdos como el firmado por Telefónica, Intel y Microsoft el pasado año para fundar un portal de información sobre tecnología y educación enmarcado en el portal Educared, con información cursos virtuales, recursos e iniciativas.

Microsoft es una de las corporaciones más activas en cuanto a introducción de tecnologías en la escuela. Los acuerdos de colaboración más recientes los firmó con Asturias y con Madrid.

No obstante, son muchas las comunidades que están realizando un esfuerzo para introducir ’software’ libre desarrollado a medida en materia educativa. El caso paradigmático es Extremadura y su ya célebre sistema operativo LinEx, una distribución propia de Debian que la Junta ha implantado en sus centros educativos. Otras distribuciones son Guadalinex, en Andalucía, y la recientemente lanzada Molinux, de Castilla La-Mancha.

Sin embargo, la llegada de instrumentos tecnológicos educativos a las aulas está llegando muy lentamente. Para los más pequeños, existen los llamados ’pupitres electrónicos’, introducidos hace tres años en algunos centros. La experiencia, basada en unos pupitres de colores que incluyen un teclado sencillo y una pantalla interactiva, se ha ampliado tímidamente.

Al cole por banda ancha

Algunas experiencias están demostrando que es posible continuar la educación de los escolares a distancia, mediante un uso correcto de la Red. Tal es el caso de ’Liceo Virtual’, un experimento de Telefónica y el Liceo Europeo de Madrid para crear una plataforma educativa integral para los alumnosa través de la Red.

Una de las iniciativas más brillantes del panorama educativo español son las ’ciberaulas’ que el gobierno vasco, a través de Osakidetza-Servicio Vasco de Salud y La Caixa, inauguraron en varios hospitales del País Vasco, entre ellos el Hospital de Cruces, pionero en este campo.

Otras iniciativas son menos ambiciosas, aunque no por ello menos valiosas. Es el caso de un centro madrileño del barrio de San Blas, que experimentó hace dos años con una ’profesor virtual’ que resolvía las dudas de los alumnos mediante correo electrónico. El programa, llamado ’Mentorplace’, fue un proyecto puesto en marcha por IBM.

La informática puede ayudar específicamente a resolver uno de los mayores problemas de la educación, el fracaso escolar. Existe en España una aplicación informática innovadora, desarrollada con el apoyo de la Universidad de Zaragoza, que emula a un profesor particular, para hacer frente al fracaso escolar en las materias de Lengua, Matemática e Inglés en la Educación Secundaria Obligatoria.

Control no es educación

Sin embargo, otras maneras de usar las nuevas tecnologías en el aula no son tan populares, al menos para determinados profesores que apoyan la digitalización de la escuela. Por ejemplo, el uso de herramientas para controlar las faltas o los baches escolares de los alumnos.

Para el director de la Escuela de Ariño es un error. “Que los principales esfuerzos en tecnologías en la escuela sean para el control de los alumnos, en lugar de su educación, me parece lastimero”, afirma. E insiste: “Hay que incidir en la educación: que los alumnos lean, que comprendan”. ¿Cuál es, si no, la labor de la escuela?

Fuente: http://www.elmundo.es/navegante/2005/02/25/esociedad/1109345987.html

Por Pablo Romero

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