La menstruación y disparidades de género en la educación. Experiencia en las escuelas de Kenia.

AWID entrevista a Shiphrah Gichaga, del Foro para Educadoras Africanas
Capítulo Kenia (FAWEK), sobre el trabajo de la organización orientado a
enfocar el manejo de la menstruación, a fin de asegurar que la educación
de las niñas no sea interrumpida por sus periodos menstruales.


AWID: ¿Qué es FAWEK?

SG: FAWEK es el capítulo de Kenia del Foro para Educadoras Africanas
(FAWE), que inició en 1993. FAWE tiene su oficina regional en Nairobi,
Kenia, y oficinas de país en 33 naciones africanas al sur del Sahara. La
misión general de FAWE consiste en asegurar que las niñas asistan a la
escuela, permanezcan en ella, se desempeñen al máximo nivel de sus
capacidades y alcancen el más alto nivel educacional que les sea posible.
Los capítulos de país de la organización traducen y adaptan los objetivos
regionales a nivel nacional. FAWE tiene cuatro orientaciones estratégicas:

1. Influir en las políticas y prácticas educativas a fin de asegurar que
el género sea transversalizado y que éstas sean sensibles al género.
Trabajamos muy estrechamente con el gobierno a este respecto.

2. Generar conciencia en la Junta Educativa acerca de la importancia de
educar a las niñas. Esto involucra diversas iniciativas de gestión y
defensa, como la producción de materiales, capacitación y trabajo con los
medios de comunicación.

3. Establecer intervenciones demostrativas. Ello involucra preguntar “¿Qué
funciona para la educación de las niñas?” e implementar proyectos que
demuestren cómo se puede apoyar a niñas y mujeres para que potencien su
educación. Tenemos un proyecto que motiva a las niñas a estudiar ciencias,
matemáticas y temas técnicos que han tendido a evitar. Otro enfoca las
maneras en que el VIH/SIDA afecta a las niñas. Además, en las escuelas
tenemos clubes de género llamados “Tuseme”, una palabra suahili que
significa “pronunciarse”. Los clubes son espacios donde se abordan asuntos
que afectan a la juventud.

4. Replicar las mejores prácticas que FAWE ha identificado, tanto a nivel
local como regional.

AWID: FAWEK ha sido instrumental para poner en el tapete la causa de
muchas niñas en lo que se refiere a cómo su derecho a la educación se ve
comprometido durante sus periodos menstruales. ¿Cuál es la conexión entre
el periodo menstrual de las niñas y su derecho a la educación?

SG: El trabajo de FAWEK en esta área inició en el año 2000, cuando la
Fundación Rockefeller encargó una investigación sobre la educación en
cuatro países africanos: Ghana, Kenia, Uganda y Zimbabwe. Un aspecto de
este estudio era investigar el impacto de la maduración sexual y del
manejo de la menstruación en las niñas. El estudio reveló que la
maduración sexual desequilibra el balance tanto de las niñas como de los
varones y como consecuencia tiene impactos en su educación, pero la
menstruación complica los desafíos de las niñas. Los artículos sanitarios
están fuera del alcance de numerosas niñas pues las toallas sanitarias y
los tampones son demasiado caros, lo que impide que ellas o sus madres y
padres puedan costearlos. Durante su periodo menstrual, las niñas recurren
a métodos inapropiados para contener el flujo, tales como viejos trapos y
pedazos de cobijas o costales, papel higiénico y hasta hojas de árboles.
Algunas no usan nada en absoluto. Estos métodos no son higiénicos y
representan un riesgo de salud. No contienen el flujo menstrual
adecuadamente, pueden provocar olores desagradables, afectan de manera
negativa la confianza de la niña y la exponen a ser ridiculizada y
excluida por sus pares. Esa niña puede evadir participar plenamente en su
clase y en actividades extracurriculares. Muchísimas niñas dejan de
asistir a la escuela cuando tienen la regla y ello se traduce en que una
niña promedio pierda casi un mes completo de educación cualquier año.

Numerosas escuelas en áreas desfavorecidas carecen de instalaciones
sanitarias adecuadas, las cuales son necesarias no sólo durante la
menstruación de las niñas sino por lo general en todo momento. Ello
incluye suficiente agua, servicios sanitarios adecuados y recipientes
apropiados para desecho de artículos sanitarios. De nuevo, muchas niñas
que tienen la regla simplemente optan por quedarse en casa debido a la
falta de facilidades que les ayuden a manejar sus periodos.

Definitivamente, estos factores afectan el desempeño académico de
numerosas niñas desfavorecidas y obstaculizan el pleno goce de su derecho
a la educación.

AWID: ¿Qué está haciendo FAWEK para atender este problema?

SG: Hemos adoptado un enfoque de múltiples facetas.

1. En el 2003, en sociedad con la Fundación Rockefeller, diseñamos un
proyecto y empezamos a trabajar con 10 escuelas primarias del país. Las
escuelas se encuentran en localidades desfavorecidas en los tugurios
urbanos de Nairobi y en el distrito rural Bondo, en la región occidental
de Kenia.

Hemos desarrollado materiales para generar conciencia en forma de afiches,
calendarios, panfletos y casetes, todo ello sobre la maduración sexual y
el manejo de la menstruación. Lanzamos varias iniciativas de gestión y
defensa a través de los medios de comunicación impresos y electrónicos;
algunos de estos esfuerzos de promoción y defensa públicas se han llevado
a cabo en colaboración con otras organizaciones de mujeres.

También encargamos el diseño de un prototipo de toalla sanitaria
reutilizable que las mismas niñas pueden hacer, y en las 10 escuelas
primarias con las que trabajamos les enseñamos a ellas y sus maestras cómo
hacerlas. La toalla consiste de una envoltura externa hecha de algodón o
cualquier material adecuado que esté fácilmente disponible. Luego a esa
envoltura se le inserta un relleno elaborado de material absorbente. La
parte de abajo de la envoltura es forrada con plástico por dentro.
Aconsejamos a las niñas que hagan seis de estas toallas que puedan usar y
lavar. Ellas también hacen una pequeña bolsa para portarlas. Aunque las
toallas comerciales desechables son más idóneas, reconocemos que muchas
niñas no pueden costearlas, de modo que lo que ofrecemos es una
alternativa a los otros métodos inapropiados para el manejo de la
menstruación. El ausentismo escolar de las niñas durante su regla de hecho
ha sido reducido drásticamente, lo que en buena medida es atribuible a
esta iniciativa.

2. En el 2004 iniciamos la segunda fase del proyecto, que involucra ir a
las escuelas y generar conciencia entre madres, padres, docentes y
estudiantes acerca de la necesidad de contar con instalaciones adecuadas
para el manejo de la menstruación. Las toallas sanitarias reutilizables
son algo bueno, pero el manejo es un problema cuando no hay agua, como
ocurre en muchas escuelas que ni siquiera tienen reservas de agua, mucho
menos agua corriente. Hemos hecho conciencia en las Asociaciones de
Madres, Padres y Docentes en cuanto a la necesidad del abastecimiento de
agua y varias de éstas han organizado traer el líquido y almacenarlo en
tanques. Un desarrollo positivo ha sido que el gobierno recientemente
decretó que la educación primaria es gratuita y, junto a este cambio,
ahora asigna fondos a las escuelas para que les sea posible brindar un
adecuado suministro de agua y construir servicios sanitarios separados
para niñas y niños. Algunas escuelas hasta han podido proveer duchas.

Además alentamos que se acepte y desmitifique la menstruación, la cual
siempre ha sido un tema tabú del que no se habla abiertamente. Los clubes
Tuseme son un foro donde estos asuntos son discutidos y ha habido un
marcado cambio de actitud.

3. Para la tercera fase del proyecto hemos planificado trabajar con
legisladoras/es. Nuestros esfuerzos de generación de conciencia, como
también los de gestoría y defensa junto a otras ONG de mujeres, ya han
tenido algún impacto a este nivel. Cuando iniciamos el proyecto, eran
muchos impuestos que se pagaban por los artículos sanitarios, como también
por otros artículos clasificados “de lujo”. Algunas parlamentarias
hicieron suyo este asunto y el año pasado fue eliminado el impuesto al
valor agregado. Este año el gobierno dio un paso más y eliminó por
completo los impuestos, algo que esperamos reducirá los precios. Hemos
planificado cabildear para que el Ministerio de Educación provea toallas
sanitarias gratuitas a las escuelas, sobre todo en las áreas pobres. Al
igual que tiene un presupuesto para barras de yeso y otros suministros, el
Ministerio debería proveer toallas sanitarias a las niñas.

También estamos trabajando para asociarnos con una compañía que fabrica
artículos sanitarios y quiera brindar asistencia como parte de su trabajo
de responsabilidad corporativa.

AWID: ¿Cuáles desafíos han enfrentado ustedes en sus esfuerzos por mejorar
el manejo de la menstruación?

SG: Inicialmente hubo cierta resistencia. Cuando empezamos a hablar
abiertamente sobre la menstruación, algunas personas pensaron que
estábamos locas por nombrar lo innombrable. Tuvimos que ser sensibles a la
cultura al mismo tiempo que abordábamos las necesidades reales de las
niñas.

Como mencioné antes, las toallas sanitarias reutilizables no son la opción
más idónea y es un desafío proveer las desechables. Aunque ya no se pagan
impuestos por los artículos sanitarios, las familias desfavorecidas
seguirán siendo incapaces de comprarlas para sus niñas puesto que las
toallas sanitarias no ocupan un alto lugar en la lista de prioridades de
una familia que subsiste con menos de un dólar diario. Es necesario que
encontremos una manera de proveer artículos sanitarios gratuitos a las
niñas desfavorecidas.

Adicionalmente, la falta de agua adecuada para el manejo de la
menstruación continúa siendo un desafío en numerosas escuelas.

Para obtener más información sobre los programas de FAWEK, contactar a
Shiphrah Gichaga en fawek@iconnect.co.ke

Fuente: Resource Net Friday File
Edición No. 231
17 de junio del 2005
Traducción: Laura Asturias


Por Kathambi Kinoti

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