La galaxia digital y la educación: los nuevos entornos de aprendizaje

Ponencia del Simposium de la Asociación Universitaria de Didáctica de las Ciencias Sociales “FORMACIÓN DE LA CIUDADANÍA: LAS TICs Y LOS NUEVOS PROBLEMAS” Alicante (España), del 30 de marzo al 2 de abril de 2004

1.- La sociedad del conocimiento: nuevas realidades-nuevas preocupaciones.

Ya nadie se sorprende hoy en día de los términos “Sociedad de la información” o “Sociedad del Conocimiento”, sabemos, o por lo menos así lo vamos intuyendo, que hemos pasado a otro modelo o estadio social. Sin querer extendernos mucho en el tema, hemos pasado por diferentes revoluciones tecnológicas, que a grandes rasgos podríamos diferenciar en la agrícola, industrial, postindustrial y de la información. Cada una de ellas matizada, por diferentes hechos: la utilización de una tecnología específica para su desarrollo, la potenciación de una clase social dominante, la aparición de nuevas clases sociales, y la valoración del concepto de educación y de las instituciones educativas de formas específicas. Y aquí, comenzamos a especificar ya tres aspectos referidos con nuestro trabajo.

Uno, que si en las primeras revoluciones las tecnologías imperantes fueron la de los animales, la del vapor y la de la electricidad. En la actual, su motor de cambio, impulso y desarrollo, son las tecnologías de la información; es más, la información se convierte en elemento de cambio y consumo económico. Dos, que la institución educativa, ha tenido que ir respondiendo a las necesidades que se le iban planteando desde el modelo social imperante, pasando de esta forma, de desempeñar unas funciones que han ido desde la formación para su adecuación al mundo laboral e industrial y la incorporación del trabajador con un mínimo de competencia a las cadenas productivas, a su concepción de responsabilidad social para no marginar a determinados colectivos, hasta la posición actual, más compleja y rica como iremos viendo en su momento, persigue la capacitación del individuo para su formación a lo largo de la vida, ya que la inestabilidad y el cambio serán características de este nuevo tipo de sociedad. Donde la capacidad de aprender, desaprender y reaprender serán básicas para que el individuo se desenvuelva en ella. Y tres que las transformaciones se están desarrollando a nivel planetario y de forma simultánea.

Al mismo tiempo, la accesibilidad de todos los ciudadanos a estos nuevos entramados educativos tecnológicos, se convierte en un reto para la sociedad. Como ya se decía en el Informe Delors: “Frente a los numerosos desafíos del porvenir, la educación constituye un instrumento indispensable para que la humanidad pueda progresar hacia los ideales de paz, libertad y justicia social” (Delors, 1996, 13). Y se continuaba diciendo: “… la educación durante toda la vida se presenta como una de las llaves de acceso al siglo XXI. Esta noción va más allá de la distinción tradicional entre educación básica y educación permanente, y responde al reto de un mundo que cambia rápidamente (Delors, 1996, 21).

La paternidad de la marca “Sociedad de la Información” o “Sociedad del Conocimiento”, algunos la atribuyen al francés Tourraine, otros al estadounidense Bell, mientras que para otros su evolución ha sido progresiva concretándose a partir de diferentes informes solicitados por distintos Gobiernos e Instituciones (Cabero, 2001a, 40-41). Silvio (2000), ha dedicado un apartado de su libro sobre la virtualización de la Universidad a analizar los pensadores y constructores de su denominación.

Independientemente de su evolución, podemos entender por ella, tal como indica la Comisión Especial de estudio para el Desarrollo de la Sociedad de la información del Ministerio de Ciencia y Tecnología de España lo siguiente: “un estadio de desarrollo social caracterizado por la capacidad de sus miembros (ciudadanos, empresas y Administraciones Publicas) para obtener, compartir y procesar cualquier información por medio telemáticos instantáneamente, desde cualquier lugar y en la forma en que se prefiera” (MCT, 2003, 5).

Por otra parte, en el decreto de Impulso de la Sociedad del Conocimiento, de la Junta de Andalucía, en sus disposiciones generales se señala: “Esta sociedad se caracteriza por el hecho de que la capacidad de acceder a la información, y, más aún, la del saber utilizarla adecuadamente, es decir, de “crear” conocimiento, se convierten en las variables decisivas en la productividad y la competitividad de la economía y en el principal haber, la baza más ventajosa para el progreso de las sociedades” (Decreto 72/2003 BOJA nº 55).

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25 páginas

Por Julio Cabero Almenara

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