La Escuela Normal de Zacatecas: un Caso de Defensa de Logros Creados con Software Libre.

Reporte de Experiencia. Ponencia

Departamento de Informática de la Escuela Normal “Manuel Ávila Camacho”
Elías Amador 302
Col. Sierra de Álica
C.P. 98000
Zacatecas, Zac.
México
enmac@enmac.net

Resumen de la Ponencia

En el eje temático de Políticas y experiencias de uso de Software libre en la escuela (introducción del SL en el aula), el Grupo de Usuarios de Linux de la Escuela Normal “Manuel Ávila Camacho” (GUL-ENMAC) presenta un reporte de experiencias acerca de un intento de derribar la operación de los centros de cómputo en Linux, las medidas adoptadas por el GUL-ENMAC para enfrentar esa amenaza, los resultados y las conclusiones derivadas de la experiencia.

Palabras Clave: Escuela Normal, ENMAC, Zacatecas, Linux, educación.


INTRODUCCIÓN

La Escuela Normal “Manuel Ávila Camacho” (ENMAC), de la ciudad de Zacatecas, México, tiene ocho años consecutivos operando sus Centros de Cómputo en Linux, atendiendo a una población estudiantil de alrededor de 1,100 estudiantes. Durante este tiempo, varias generaciones de futuros licenciados en educación primaria, preescolar, telesecundaria, especial y física han contado con la oportunidad de conocer la oferta de programas de cómputo libres, y, por ende, contar con la posibilidad de estudiar y crear con un nuevo modelo de desarrollo de conocimientos, como fue delineado, por ejemplo, por Pfaffenberger [1], o la experiencia que fue documentada por el Colegio Gimnasio Norte del Valle, en Colombia [2].

Aparte de los logros de índole pedagógica, también el modelo económico que subyace en el Software Libre tuvo enormes ventajas para la institución. El simple hecho de no tener que pagar licencias de software permitió que los modestos ingresos que se generan por los bajos cobros de impresiones e Internet, sean mejor aprovechados en mejorar la infraestructura informática de la escuela. De esta manera, de 20 computadoras Pentium I que existían a mediados de 1997, la escuela pudo quintuplicar su base computacional, el 90% con recursos propios:

+ Se duplicó la memoria RAM de las Pentium I.
* Se adquirieron más medios (scanners, impresora a color, no-breaks, internet satelital, audífonos, etc.)
* Se adquirieron luego 15 computadoras Pentium II.
* Se reemplazaron las 20 Pentium I por Pentium IV o equivalente.
* Se reemplazaron las 15 Pentium II por Pentium IV o equivalente.
* Se creó un Centro de Cómputo nuevo, en las instalaciones de Biblioteca, equipado con 16 computadoras.
* Se dobló la memoria RAM de todas las computadoras.
* Se incorporó el soporte a medios digitales (cámaras digitales, captura de video, grabación en DVD, etc.)
* En estos momentos se está un proceso de reemplazo de las 16 computadoras de Biblioteca por equipos nuevos, y el reemplazo de viejos no-breaks por UPS.

Cabe aclarar que este crecimiento se hace sin subsidio alguno. Los Centros de Cómputo de la Normal de Zacatecas no han recibido, desde 1998 a la fecha, financiamiento alguno ni de la Escuela, ni de la Secretaría de Educación estatal o federal, ni de organismo alguno. Este crecimiento fue el resultado de la combinación de uso de Software Libre aunado a un amplio apoyo de los estudiantes, quienes a través de su preferencia por nuestros servicios, fueron construyendo a través de los años esta significativa infraestructura informática.

Sin embargo, al paso del tiempo, notábamos una situación preocupante. Escuchábamos noticias acerca de instituciones educativas y gobiernos que, luego de un tiempo de operar con Software Libre, abandonaban estos esfuerzos para regresar al pasado.

Si el Software Libre representa una opción infinitamente mejor a la del software propietario, con una combinación inderrotable de ventajas como precio cero, flexibilidad de hacer las cosas por uno mismo, libertad de dolores de cabeza a causa de licencias, estabilidad, desempeño, cumplimiento con estándares públicos, interoperabilidad con sistemas existentes, un diseño que reduce la amenaza de virus computacionales, y un fundamento filosófico basado en la justicia social y la disminución de la brecha digital(1), ¿cómo era posible que terminaran descartando al Software Libre en numerosos lugares para regresar a lo opuesto, a la contraparte propietaria?

Nosotros no tenemos la posibilidad de conocer las circunstancias concretas ni todos los detalles de la experiencia real que llevaron a dar por terminado proyectos de desarrollo basados en Software Libre. Pero sí conocemos, por experiencia propia, que el desarrollo con Software Libre no solo es sustentable, sino que también puede y debe ser un proyecto colectivo, compartido y valorado por una amplia mayoría de personas al interior de un centro de trabajo, institución educativa u organización gubernamental, como condición indispensable para dar continuidad a su florecimiento y consolidación.

UNA SITUACIÓN AL INTERIOR DE LA ESCUELA

A pesar de los evidentes logros obtenidos por la Escuela Normal de Zacatecas bajo el paradigma del Software Libre, a lo largo de la existencia de los Centros operando en Linux ha existido un pequeño núcleo opositor que, curiosamente, no está conformado por los alumnos de la institución -que son, a final de cuentas, los usuarios efectivos de los centros-, sino por un puñado de personas, adscritas al personal docente.

Ese grupo, a lo largo de 8 años, ha desarrollado diversas actividades encaminadas a la destrucción del modo de operación de los Centros de Cómputo. Tales actividades han sido múltiples, desde intentos de recolección de firmas para que los alumnos soliciten la eliminación de Linux, diversas presiones a los alumnos para que no hagan uso de nuestras instalaciones, creación y difusión de rumores destinados a desprestigiar personal y profesionalmente a los trabajadores de los Centros de Cómputo, hasta el intento de organizar actividades orquestadas por compañías de software propietario en las instalaciones de la escuela, en una ocasión sin tener siquiera el consentimiento del Director de la institución. Todos estos intentos han resultado fallidos.

Sin embargo, a principios de 2005, el núcleo opositor al uso de Linux estrenó una nueva modalidad de operación. Comenzaron a utilizar los foros, reuniones colegiadas y encuentros con directivos como espacios para efectuar ataques contra los Centros de Software Libre.

El grupo argumentaba en esos espacios lo siguiente:

1. Que existe en la escuela un descontento generalizado de los alumnos debido a que los Centros de Cómputo están operando en Linux.

2. Que la gran mayoría de los alumnos mejor se iban a realizar sus trabajos en los cibers, por lo difícil que les resultaba usar programas en Linux y por los altos precios que tenían que pagar en los centros de la escuela por concepto de impresiones e Internet.

3. Que los alumnos exigían el retorno a Windows y la instalación de Microsoft Office en todas las computadoras, y terminar con esa aventura de uso de software marginal, minoritario y ajeno al concierto civilizado y global del uso de la informática.

El Grupo de Usuarios de Linux de la Escuela Normal de Zacatecas nunca había respondido a las acciones que, en el pasado, se habían orquestado en contra de los Centros de Cómputo de la institución. Sin embargo, los integrantes empezaron a manifestar una preocupación por los posibles efectos que podría tener esa campaña de desinformación tanto en los directivos escolares como en algunos núcleos de la población estudiantil. La gravedad de la situación se empezó a notar cuando algunos directivos de la institución comenzaron a hacer eco de varios planteamientos falsos, y afirmaban que el proyecto de usar Linux no continuaría si no se contaba con fundamentos sólidos y apoyos amplios.

Ante estas circunstancias, el Grupo de Usuarios de la Escuela Normal tomó la decisión de defender las conquistas logradas, desmentir a cierto conjunto de personas, y demostrar la viabilidad del paradigma del Software Libre para las condiciones concretas de esta institución educativa.

LAS ACCIONES

El Grupo de Usuarios determinó la creación de una campaña de información dirigida específicamente a los alumnos. Esta campaña se diseñó con el lema general “No te dejes engañar”. Para tal efecto, se elaboraron 3 trípticos (ver archivos anexos), que abordan y responden a las acusaciones más usuales.

* El primer tríptico, ¿es más difícil de usar Linux que Windows?, muestra, con la ayuda de capturas de pantalla, que las operaciones más usuales de los Centros de Cómputo son idénticas a los procedimientos que se harían en software propietario.

* El segundo, ¿Qué pasaría si, el día de hoy, los centros de cómputo de la ENMAC dejaran de usar Linux y se pasaran a Windows?, demuestra, con hechos y números, las consecuencias reales que tendría una migración a aplicaciones propietarias.

* El tercero, ¿Sabías que los centros de cómputo de la ENMAC no reciben subsidios? en donde se demuestra, con nombres y datos, que la ENMAC ofrece la estructura de precios más baja, y que esa estructura se debe al modelo de desarrollo con Software Libre.

LOS RESULTADOS

A las 11:00 AM del 1 de junio, el GUL repartió a los alumnos de la ENMAC un tiraje de 200 ejemplares, que parecía insuficiente para una población estudiantil de más de 1,000 estudiantes, significaría que tan solo alrededor de 1 de cada 4 estudiantes recibiría sus ejemplares. Aparentemente, el mensaje del Grupo de Usuarios habría llegado tan sólo a un pequeño segmento de la población estudiantil.

Durante las 2 primeras horas, fue posible observar que el escaso tiraje de los folletos no fue un problema, pues empezaron a circular de mano en mano, y hubo espacios de tiempo en que se podía observar a los alumnos leyéndolos en los pasillos, salones, áreas de descanso, o, incluso, reproduciendo fotocopias para sus compañeros. Sin embargo, los miembros del Grupo de Usuarios de Linux jamás habrían podido predecir los acontecimientos que se desatarían a partir de la entrega de esos trípticos. Se pudo atestiguar hechos inéditos en la existencia de los centros de cómputo:

* A tan sólo 2 horas de la repartición de los trípticos, los centros de cómputo se llenaron totalmente de alumnos que, por su propia iniciativa, decidieron defender y demostrar, con su presencia, la falacia del “descontento generalizado”. A partir de ese día y durante 2 semanas consecutivas, los centros de cómputo de la Escuela estuvieron operando casi al 100% de su capacidad, desde las 8 de la mañana hasta su cierre, a las 8 ó 9 de la noche.

* Colas para acceder a los centros. Por vez primera, los alumnos esperaban en el exterior del Centro de Informática y en Biblioteca que alguien desocupara una computadora para poder hacer uso de ella. Esto, a pesar de existir cibers alrededor de la escuela en donde no tendrían que esperar para tener servicios informáticos. Cabe señalar que, en un tiempo, llegaron a existir 5 cibers alrededor de la escuela. Hoy sólo quedan 2.

* Grupos numerosos de alumnos del último grado que hasta ese entonces había estado elaborando su documento recepcional en su domicilio, decidieron llevar los documentos que habían sido creados en Word para finalizarlos e imprimirlos en StarOffice, en los Centros de Cómputo de su escuela.

* Los alumnos de la Licenciatura en Educación Especial, aparte de contribuir con su presencia, también hicieron modificaciones a las actividades del módulo de apoyo para niños con capacidades diferentes, a fin de que también los pequeños acudieran a usar los programas educativos para Linux (CircusTux, Gcompris, TuxPaint, etc.) y generar interesantes experiencias educativas en su campo profesional.

* Alumnos de la Licenciatura en Educación Primaria también hicieron una contribución, al organizar a grupos de primaria para acudir al Centro de Cómputo de la Normal, en donde los niños hicieron uso de diversas aplicaciones, principalmente “Historia de México” y Gimp. Incluso se documentaron estas experiencias en 2 tesis de titulación.

* No es de extrañar que el semestre enero-julio de 2005 fuera uno en que los centros de cómputo tuvieron los ingresos más altos de sus 15 años de existencia, permitiendo, una vez más, contar con recursos para mejoras ulteriores de infraestructura y servicios, como ha sido siempre la línea de uso de los ingresos proporcionados por los alumnos.

¿Por qué los alumnos de una Escuela Normal decidieron apoyar, en tal magnitud, a centros de cómputo operando en Linux? Muchas opiniones y comentarios recibidos por los administradores del Centro en ese semestre dan una idea de las motivaciones:

* “Yo estoy a gusto usando Linux, en realidad me parece hasta más fácil que el Windows, y a mí no me parece bien que alguien quiera quitarlo. Si puedo hacer lo mismo que con el Windows, ¿qué caso tiene quitarlo?”

* “A mi me da lo mismo usar el Windows o el Linux, en realidad me es indiferente, pero otra cosa es que quieran hacer tronar a un proyecto que ha permitido hacer avanzar en tantas cosas a la escuela. Eso no me parece correcto.”

* “Yo tengo computadora en mi casa, y en realidad no hago uso con mucha frecuencia del Centro de Cómputo. Pero me parecería injusto que muchos de mis compañeros que no tienen acceso en su casa a este medio pierdan la posibilidad de acceder a los precios que hay aquí, y por eso estoy aquí, para apoyar en lo que sea.”

* “Yo hago uso del Centro porque me ofrece muchas más cosas que en cualquier otro lugar. Por ejemplo, mi documento recepcional lo hice en Kile (LaTeX) y me queda una presentación fantástica. ¿Cuánto me costaría hacer algo así en un ciber, si lo tuvieran?”

* “A mí lo que me gusta es la estabilidad. Aquí no hay virus, si se me borra un archivo ustedes han hecho programas muy buenos para recuperarlos rápidamente, los programas casi no se traban, y si llego a cualquier computadora sé que va a estar funcionando, que no va a estar desconfigurada ni nada.”

También las opiniones hicieron detectar que, en efecto, existía un conjunto de alumnos que nunca había hecho uso de las instalaciones del Centro, ni había tomado sus cursos:

* “Yo la verdad no había venido porque me habían dicho que era muy difícil, pero veo que no era cierto, yo ya hice un trabajo aquí y no estuvo nada difícil, y eso que nunca he tomado cursos aquí.”

* “A mi no me llamaba la atención venir aquí, porque tienen programas que no son a los que estoy acostumbrado, pero después de leer los trípticos ahora entiendo las motivos y el por qué de todo esto. Ahora ya no pueden sacar, y me paso horas y horas haciendo mis trabajos en estas instalaciones.”

* “Quienes aún no estén convencidos de las enormes ventajas que representa y la profundidad de los cambios tecnológicos que podría propiciar Linux en un futuro, yo recomiendo que primero exploren e investiguen sobre este sistema, es decir, lo conozcan y luego viertan su opinión que estoy segura sería muy diferente a la anterior.”

CONCLUSIONES

¿Qué es lo que hace, entonces, que ciertos proyectos de implantación de Software Libre se mantengan y sean altamente respetados y valorados, y que otros sean simplemente desechados? si aceptamos de entrada que el Software Libre es una alternativa tecnológicamente superior y con más opciones que el software propietario, entonces el éxito o fracaso de una implementación no reside exclusivamente en el software, sino también en factores de comunicación e intereses al interior de una organización.

Como resultado de la experiencia comentada, así como de las que fueron generadas por el uso y promoción de Linux durante 8 años en este espacio educativo, pensamos que los siguientes enunciados resumen algunas ideas adicionales acerca de los motivos de la lealtad de varias generaciones de alumnos normalistas a este proyecto.

* Se necesita tener conciencia de que la resistencia al cambio es un proceso normal en cualquier organización, y estar preparados para superarla.

El cambio cultural requerido para pasar de software propietario a Software Libre no fue repentino. De hecho, los primeros 2 meses fueron en extremo difíciles, en tanto que existió un rechazo casi generalizado al uso de la plataforma. Sin embargo, el personal de Informática jamás presionó a los alumnos a usar Linux, ya que en todas las máquinas continuó instalado Windows y sus aplicaciones durante más de 5 años. Sólo recientemente comenzó la adquisición de computadoras sin Windows preinstalado, a fin de disminuir costos y por la falta de sentido de adquirir un sistema operativo que ya raramente se usa en estas instalaciones.

El Software Libre es una opción, no una obligación. Por ello, si bien el GUL promocionaba el uso de Linux, fue completamente respetuoso de los alumnos que no deseaban hacen uso de éste. Pensamos que esta postura fue definitoria, al final de cuentas, en el afecto y apoyo que fue sembrando poco a poco la propuesta alternativa.

* Canales abiertos de comunicación entre los proyectos informáticos y la comunidad estudiantil.

Sabemos de diversos lugares en que los proyectos de implementación de Software Libre fracasaron por el simple hecho de que los usuarios potenciales no son ni siquiera informados de la transición, no reciben capacitación ni explicaciones acerca de los motivos del cambio y, peor aún, pareciera que existe una idea en algunos partidarios del Software Libre de que éste va a ser abrazado y adoptado como si tuviera un halo mágico, como si su sólo uso produjera un encanto instantáneo, como si la licencia bajo la que opera determinara automáticamente la calidad y características del producto. Así, fuimos testigos de una época en que el único procesador de texto válido era AbiWord, porque StarOffice y WordPerfect eran productos propietarios. Sin embargo, Abi no podía en ese tiempo crear tablas, ni notas a pie de página, ni verificar la ortografía del documento en español, entre otras muchas carencias. Y, sin embargo, en lugar de tomar en consideración las necesidades de procesamiento de texto de las comunidades estudiantiles a quienes se dirigía el proyecto, la balanza se inclinaba sólo a la pureza ideológica de los productos del software. Con semejante actitud hacia los usuarios finales no es de extrañar que tales proyectos perecieran sin el menor intento de rescate por parte de sus supuestos beneficiarios.

* Flexibilidad operativa para satisfacer las necesidades de los usuarios, no dogmatismo fundamentalista.

Al usar Linux como plataforma operativa, las escuelas se suman a un movimiento que cuestiona el modelo económico privativo y cerrado del software, y valoran aún más la libertad y los beneficios del Software Libre/Código Abierto. Pero, ¿qué hacer cuando un programa libre está inmensamente rezagado de su equivalente propietario, o, peor aún, cuando no existe un equivalente libre? Si bien la respuesta ideológicamente justa y de principios sería el no usar de ninguna manera software de código cerrado, pensamos que en un entorno escolar real es en extremo difícil pedir a los estudiantes dejar de usar algo útil para sus actividades cotidianas, porque los alumnos usan los Centros de Cómputo no para validar un planteamiento filosófico, sino para resolver con efectividad sus tareas.

Éste es el motivo por el que el Grupo de Usuarios determinó, desde sus inicios, que se usaría software de código cerrado en Linux en tanto no hubiera un equivalente libre de calidad. No es que no se valore a los principios, pero el respeto a los intereses prácticos y necesidades de los usuarios nos hizo asumir posiciones pragmáticas. De esta manera, en los centros de cómputo de la Normal se usaba StarOffice por su calidad y características, años antes de que fuera bendecido por un cambio de licencia, y se continúa usando un programa de código cerrado, MetaCard/Revolution, porque aún no existen programas libres equivalentes.

Afortunadamente, cada vez hay más programas libres que reemplazan perfectamente a programas propietarios usuales, y, para ciertos casos, el Grupo de Usuarios de la Normal hizo una pequeña contribución, en la medida de sus posibilidades, para romper el cerco de programas de código cerrado en algunas áreas. En ese sentido, el GUL-ENMAC creó el primer título de multimedia educativa para Linux, “Mi Libro Multimedia de Historia de México”, un programa de matemáticas para niños del primer ciclo de educación primaria, “CircusTux”, y el programa “Registro”, que da de alta el acceso a Internet en las computadoras de la institución, así como la contabilización de los ingresos percibidos por estos accesos.

* Reconocer que el Software Libre no es una panacea.

Si bien el nivel de usabilidad del Software Libre es hoy más que aceptable para los trabajos cotidianos de las instituciones de educación superior, y de que existen cosas en que supera con creces a sus contrapartes propietarias, también es verdad de que aún existen aspectos que son más difíciles de hacer. Reconocer las aristas en que no se ha llegado aún es parte de una comunicación honesta con los usuarios, que les permite llegar a valorar algo por lo que realmente es.

No causa ningún daño admitir que, al día de hoy, aún no se puede hacer un simple copiar/pegar para trasladar una imagen a través de programas distintos, o que las aplicaciones principales de procesamiento de texto hacen cosas extrañas con las tablas que se extienden a más de una página, o que el copiado/pegado de páginas de Internet a documentos de texto aún deja mucho que desear. Son aspectos que, si bien agregan dificultades a cierto tipo de trabajos, ninguno es un obstáculo insalvable, y, a nuestro juicio, no tiene sentido tratar de ocultar las deficiencias actuales. La mayoría de los usuarios prefiere conocer las virtudes y defectos de un programa o plataforma, que la falsificación u ocultación de información para pretender crear un mundo color de rosa, en donde todo marcha sobre ruedas.

Por último, una reflexión: tener centros de cómputo operando en Linux no es un fin en sí mismo. Al defender el uso de Linux, no se defendió al software, sino el derecho de los alumnos de contar con más opciones para hacer sus trabajos, a disfrutar de precios bajos, a su derecho de conocer más, y a ser parte de un movimiento que busca disminuir la llamada brecha digital y lograr mejores condiciones de equidad en el uso de la tecnología.

Fuente: Latinoamerica@aprendelibre.net/ Ier. Encuentro en línea de educación y software libre


Por Alejandro Díaz Infante

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