La educación para la ciudadanía y los Derechos Humanos

Nos encontramos al inicio del curso escolar 2007-2008 en el que, por primera vez en la historia de
España, en siete comunidades autónomas [1] se empieza a poner en práctica la asignatura de
“Educación para la Ciudadanía y los derechos humanos” contemplada en la Ley Orgánica de
Educación (LOE). Amnistía Internacional entiende que su implantación en los currículos educativos
de primaria es una oportunidad para cumplir con los compromisos internacionales adquiridos con
las Naciones Unidas y el Consejo de Europa por parte por los dos últimos gobiernos de España. La
organización de derechos humanos también quiere alertar con esta declaración que, aunque el paso
inicial de las autoridades españolas implantando esta asignatura es positivo, queda mucho por hacer
para iniciar y consolidar los derechos humanos en las escuelas y centros educativos de todo el país.

1. Marco Universal para la Educación en Derechos Humanos: Programa Mundial de Naciones Unidas

El 10 de diciembre de 2004, el Gobierno español del Presidente Zapatero se sumó a la lista de
patrocinadores de la resolución aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas en el que se
proclamó el Programa Mundial para la Educación en Derechos Humanos. De conformidad con lo
dispuesto en la resolución 2004/71 de la Comisión encargada del mismo, la primera etapa (2005-
2007) del Programa se centra en pedir a los gobiernos de todo el mundo la creación e implantación
de una asignatura que proporcione educación en derechos humanos a niños y niñas en primaria y
secundaria. [2]

2. Marco Europeo sobre Educación en Derechos Humanos: el Consejo de Europa

El 16 de octubre de 2002, El Consejo de Europa, a través de la Recomendación 12/2002 de su
Comité de Ministros, apoyada por el gobierno español del Presidente Aznar, pedía a los gobiernos
de los Estados que “hagan de la educación para la ciudadanía democrática un objetivo prioritario
de la política educativa y de sus reformas”.

La Organización de las Naciones Unidas y el Consejo de Europa han pedido, por lo tanto, a los
Gobiernos que la educación en derechos humanos sea una asignatura en colegios y escuelas. Las
recomendaciones internacionales del Plan de Acción establecen, además que su “estrategia de
ejecución está dirigida en primer lugar a los Ministerios de Educación, a los que incumbe la
responsabilidad primordial de la educación primaria y secundaria a nivel nacional”. Es decir, que
es un deber de gobierno, si quiere cumplir con sus obligaciones internacionales, establecer
prioridades y formular una estrategia nacional de ejecución cuyo resultado final sea impartir
educación en derechos humanos en los niveles de enseñanza primaria y secundaria.

3. Llegamos tarde: la educación en derechos humanos en otros países

Como ya Amnistía Internacional ha comentado, es indudable la importancia que organismos
internacionales y europeos han otorgado a la Educación en Derechos Humanos como parte
relevante del sistema educativo, con el fin de que la educación sea el instrumento para lograr una
ciudadanía formada en y para la defensa de los derechos humanos y, en definitiva, orientada a,
según define el Programa Mundial, “contribuir a forjar una cultura de derechos humanos”.

En este sentido, ya en 2005 cinco países europeos tenían establecida Educación para la Ciudadanía
como asignatura obligatoria en primaria (Bélgica, Estonia, Suecia , Rumanía y Grecia), así como
veinte más la incluyen en los currículos de secundaria, entre los cuales se incluyen Francia, Italia,
Austria, Polonia, Inglaterra o Portugal.

Pero tanto los organismos internacionales y europeos no solo han recomendado asignaturas de
derechos humanos en escuelas y colegios sino que, incluso, han sugerido objetivos específicos para
el contenido de esta asignatura:

Para Naciones Unidas [3]:

·promover la comprensión, la tolerancia, la igualdad entre los sexos, los pueblos indígenas y
los grupos raciales, nacionales, étnicos, religiosos y lingüísticos;

·facilitar la participación efectiva de todas las personas en una sociedad libre y democrática;

·fomentar y mantener la paz;

Para el Consejo de Europa [4]:

·resolver los conflictos de forma no violenta;

·argumentar en defensa de los puntos de vista propios;

·escuchar, comprender e interpretar los argumentos de otras personas;

·reconocer y aceptar las diferencias;

·elegir, considerar alternativas y someterlas a un análisis ético;

·asumir responsabilidades compartidas;

·establecer relaciones constructivas, no agresivas, con los demás y

·realizar un enfoque crítico de la información, los modelos de pensamiento y los conceptos
filosóficos, religiosos, sociales, políticos y culturales,

4. La Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos en España en relación con
normas internacionales y otros países europeos

Aspectos positivos:

Amnistía Internacional considera que el Gobierno español ha cumplido, inicialmente, con los
compromisos internacionales asumidos en el año 2002 y 2004, al implantar una asignatura de
educación para la ciudadanía y los derechos humanos en los sistemas de enseñanza de primaria y
secundaria
Con esta decisión, inédita en la historia educativa de España, los niños y niñas españoles menores
de 16 años tienen la posibilidad de sumarse a otros menores de quince países europeos que en
educación primaria y secundaria inferior ya pueden estudiar y conocer sus derechos.

La organización valora positivamente la inclusión de 50 horas lectivas mínimas en Eucación
Primaria, lo que coloca a España por delante de la mayoría de países europeos,que no contemplan en
sus currículos educativos la existencia de una asignatura obligatoria de educación para la ciudadanía
para dicho nivel de aprendizaje [5]

Por otro lado, el currículo de contenidos previsto para Educación para la Ciudadanía asume en su
conjunto las metas marcadas por Naciones Unidas y el Consejo de Europa. Esto lo pretende
fomentando el reconocimiento de la dignidad del otro y la igualdad entre sexos, favoreciendo el
desarrollo de valores cívicos como la tolerancia, el respeto y la cultura de paz así como la
resolución pacífica de conflictos, al tiempo que pretende incentivar en el alumno el reconocimiento
inmediato de violaciones de los derechos humanos [6].

Preocupaciones:

Pero, para Amnistía Internacional, este paso inicial debe ser seguido de otros muchos que permitan
que lo que en el papel- la Ley Orgánica de Educación- es un paso importante resulte en la práctica
en una “educación que forje la cultura…”
En este sentido, nuestra organización quiere mostrar su preocupación por los siguientes aspectos
que, de no resolverse, pueden dañar la puesta en práctica de la asignatura:

· En primer lugar, por el rechazo público mostrado por algunos gobiernos
autonómicos ante la implantación de la asignatura. Algunos ejemplos de esto
podemos encontrarlos en la Comunidad de Madrid [7], la Comunidad Valenciana [8] o
Castilla León [9]. Dicha actuación podría suponer un incumplimiento de los
compromisos adquiridos por Naciones Unidas y El Consejo de Europa.

· Por otra parte, preocupación ante la inexistencia de mecanismos generales y
permanentes que acompañen a la implantación de la asignatura En este sentido
resulta importante la ausencia de una Comisión Nacional de Seguimiento de Derechos Humanos tal y como ocurre en otros países europeos como Alemania o Francia.

· En tercer lugar, se observa una falta de contenidos obligatorios en formación inicial
y permanente del profesorado de primaria y secundaria. Estas lagunas se reflejan en
la ausencia de contenidos obligatorios en derechos humanos en todas las titulaciones
de magisterio [10], así como en el nivel de formación permanente.

· Amnistía Internacional también tiene que mostrar su preocupación por la insuficiente
carga lectiva en el nivel de Educación Secundaria que se ha otorgado a esta materia en comparación con otros países europeos. Tal es el caso de Irlanda, Portugal, Suecia
o Polonia, todos ellos con mayor número de horas mínimas en la enseñanza obligatoria que España [11].

· Finalmente, la organización teme que la actual situación de confrontación sobre la
asignatura impida una correcta adecuación de los contenidos de la materia con lo
recomendado tanto en el Plan de Acción de Naciones Unidas en educación en
derechos humanos y las recomendaciones dictadas por el Consejo de Europa sobre
educación para la ciudadanía

Conclusiones:

Para finalizar, Amnistía Internacional considera que la educación es un derecho de todas las
personas, pero que es, además, una responsabilidad de la ciudadanía, de las familias, de las
autoridades, de los colectivos sociales, de la escuela. Una educación en la que debe participar todo
el mundo y que debe estar basada en el respeto a los derechos fundamentales y a las normas
internacionales que los rigen. La materia “Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos”
supone un paso más para alcanzar una cultura de derechos humanos.

Por ello, la organización valora positivamente la implantación de la asignatura y muestra su apoyo a
su docencia obligatoria. Sin embargo, es necesario señalar la necesidad de que el Gobierno asuma
un impulso decidido en algunas deficiencias señaladas en el campo de la educación en derechos
humanos: En primer lugar es necesario un seguimiento los contenidos de la impartición de dicha
asignatura con el fin de valorar si se ajustan correctamente a la propuesta de los organismos
internacionales y europeo; al mismo tiempo es necesario aumentar progresivamente el número de
horas lectivas obligatorias en Secundaria, acercándonos de este modo al nivel de países de nuestro
entorno. En esta misma línea entendemos que la decisión tomada debe tener consecuencias
inmediatas, dotando a la formación inicial y permanente del profesorado de contenidos específicos
relacionados con Derechos Humanos.. Y por último Amnistía Internacional considera
imprescindible la creación de una Comisión Nacional de Seguimiento de Educación en Derechos
Humanos, que coordine y verifique la correcta implantación de la asignatura.

[1] Andalucía, Aragón, Asturias, Cantabria, Cataluña, Extremadura y Navarra

[2] Plan de Acción para la primera etapa (2005_2007) del Programa Mundial para la educación en derechos humanos
(p.23)

[3] Plan de Acción para la primera etapa (2005_2007) del Programa Mundial para la educación en derechos humanos
(pp. 4-5)

[4] Recomendación (2002)12 del Comité de Ministros del Consejo de Europa a los estados miembros sobre educación
para la ciudadanía

[5] Según “La educación para la ciudadanía en el contexto escolar europeo”de la Red Eurydice, en 2005 tan sólo 5 países
europeos contemplaban asignaturas obligatorias de Educación para la Ciudadanía en Primaria

[6] Real Decreto 1631/2006, de 29 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas correspondientes a la
Educación Secundaria Obligatoria (BOE del 05-01-2007)

[7] http://www.elmundo.es/elmundo/2007/09/03/madrid/1188818608.html

[8] http://www.elpais.com/articulo/Comunidad/Valenciana/Consell/derecha/religiosa/censuran/asignatura/Ciudadania/elpe
puespval/20070709elpval_3/Tes

[9] http://www.diariodeleon.es/se_leon/noticia.jsp?CAT=111&TEXTO;=6089354

[10] Educación en derechos humanos: asignatura suspensa.. Amnistía Internacional.2003

[11] “La Educación para la ciudadanía en el contexto escolar europeo”. Red Eurydice, pp 21-22. 2005

Amnistía Internacional

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