La campaña Pobreza Cero trabaja el Objetivo 2 de los Objetivos del Milenio, Educación para tod@s

LA EDUCACIÓN ES UN DERECHO HUMANO

Desde que en 1948 la Declaración Universal de los Derechos Humanos reconociese el derecho a la educación, todos los estados se obligan a asegurar que su ciudadanía tenga acceso a la misma. Cincuenta y nueve años después, la educación es uno de los derechos humanos que, día a día, millones de personas ven vulnerado debido a la situación de pobreza y exclusión en la que viven.

2007 es crucial en la lucha por la consecución de una educación básica de calidad para todos y todas, ya que supone la mitad del camino desde que en 2000, durante la Cumbre del Milenio de Naciones Unidas, los gobiernos del mundo se comprometieran conseguir este objetivo de universalización de una Educación para Todos y Todas en 2015.

No hay que buscar razones, justificaciones o argumentaciones para exigir que un derecho humano se cumpla y su ejercicio sea accesible a toda la ciudadanía. La educación debería ser desde hace tiempo una realidad para todas las personas del planeta.

Pero, la realidad es tozuda y quizá sería necesario recordar la importancia que tendría en el medio y largo plazo, el invertir de manera seria y decidida en educación si queremos, algún día, acabar con la pobreza y la exclusión.

Una escolarización pública, gratuita y universal que ofrezca una educación de calidad para todos y todas es una herramienta básica para conseguir la igualdad de oportunidades por cuanto reduce las abismales desigualdades en función de los ingresos, etnia, género o zona de residencia. El acceso sostenido a una educación de calidad por parte de las poblaciones que sufren pobreza y exclusión en los países del Sur es una variable fundamental para el desarrollo humano.

La educación es imprescindible para fomentar una sociedad civil fuerte, capaz de participar en los procesos de diseño y ejecución de políticas públicas. Los hombres, mujeres y jóvenes con educación son más capaces de participar en los procesos de decisión que afectan a sus vidas.

Existe un nexo directo entre el nivel de instrucción de los trabajadores y el crecimiento económico de un país. Los estudios al respecto llegan a la conclusión de que las inversiones en capital humano en los dos últimos decenios representaron un 0,5% en el índice de crecimiento anual de los países.


OBJETIVOS DE DESARROLLO DEL MILENIO.


OBJETIVO 2: LA EDUCACIÓN

-  Garantizar que todos los niños y niñas finalicen un ciclo completo de enseñanza primaria.

-  Eliminar la desigualdad de género en enseñanza primaria y secundaria, preferentemente en 2005, y a todos los niveles en 2015.

Aunque en buena parte del mundo ha aumentado la tasa de escolarización de niñas y niños, deben redoblarse los esfuerzos si se quiere alcanzar el objetivo de una plena escolarización universal. La meta de alcanzar este objetivo, parece que va a rebasar el año 2015; se estima que en ese año 47 millones de niños y niñas seguirán sin ir a la escuela y que el continente africano no alcanzará, en su totalidad, este objetivo hasta el año 2150.

La educación infantil permanece estancada en los últimos años, mientras que la educación primaria universal NO está garantizada en la mayoría de los países del planeta. Además, es alarmante que un tercio del alumnado de primaria no llegue al último grado de este ciclo educativo.

Las barreras para que se pueda cumplir el objetivo 2 son numerosas. Por ejemplo, en 89 países, las familias pobres tienen muy difícil el acceso a la educación por tener que pagar tasas de matriculación a las que no pueden hacer frente. El analfabetismo es una barrera insalvable para salir de la pobreza.

En lo que se refiere a la alfabetización de personas adultas, los datos tampoco son alentadores. Se subestima que en el mundo hay 771 millones de personas adultas que carecen de competencias básicas en lectura, escritura y cálculo. La educación básica de personas adultas y jóvenes no obtiene la financiación, ni la prioridad que se merecen por parte de los gobiernos y de los organismos de ayuda al desarrollo.

Por otra parte, hay que denunciar que la calidad de los recursos educativos es muy escasa en los países en vías de desarrollo, ya sea porque los materiales no son adecuados, ya por contar en muchas ocasiones con un profesorado escaso, mal cualificado y mal remunerado.

Otro inconveniente para poder alcanzar el ODM 2 es la diferencia que existe entre sexos a la hora de acceder a la educación. En el mundo hay más de 77 millones de niños y niñas en el mundo sin escolarizar, de ellos, el 55% son niñas. La paridad entre los sexos en enseñanza primaria y secundaria, que señalaba el Objetivo del Milenio para 2005, no se ha logrado todavía en 94 países. Si la tendencia actual prosigue, en 2015, 86 de estos países todavía no habrán conseguido la paridad. Una causa de esta desigualdad es que las niñas tienen más dificultades para acceder a la educación y continuar con los estudios, ya que, a menudo, se las hace responsables del cuidado de la familia en edades muy tempranas.

La falta de formación básica impide la calificación profesional de la ciudadanía, minando la estructura económica, social y política, lo que conduce a que un sistema democrático no se pueda consolidar, ni la población ejercer sus derechos.

Una educación para todos y todas es una meta alcanzable si los gobiernos movilizan la voluntad política y los recursos necesarios. La educación es la clave para la disminución de la pobreza y el desarrollo humano sostenible.

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