Informe del Defensor del Pueblo español “Violencia escolar: El maltrato entre iguales en la Educación Secundaria Obligatoria. 1999-2006”

PRESENTACIÓN

Hace ya algunos años esta Institución -en la siempre buena
compañía de UNICEF- inició un trabajo que ahora pretende culminar.

Algunos sucesos de violencia escolar de los que dieron cuenta los medios
de comunicación a finales de los años 90 del pasado siglo pusieron de
manifiesto la existencia de un problema de fondo en la convivencia del
alumnado en el ámbito escolar al que era necesario prestar una atención
inmediata. La experiencia de otros países, los trabajos e investigaciones en
ellos realizados y los resultados obtenidos alertaban sobre la imperiosa
necesidad de iniciar de inmediato políticas de prevención y resolución de
conflictos escolares antes de que la dimensión del problema lo hiciera
incontrolable y causara daños irremediables a sus víctimas, al derecho a
la educación y al sistema educativo.
Con la colaboración de UNICEF se procedió a lo largo de 1998 y
1999 a preparar, diseñar y ejecutar un ambicioso trabajo que permitiera
conocer de primera mano, de forma precisa y con alcance nacional, la
situación real de la convivencia en los centros escolares, la incidencia de
cada tipo de conducta violenta y las principales variables que tuvieran
incidencia en el fenómeno. Se trataba de llenar un vacío científico porque
en ese momento, pese a la existencia previa de algunos estudios parciales,
se carecía de datos suficientes y fiables que permitieran conocer el alcance
real del problema, sus características principales y las necesidades de
intervención más prioritarias.

Así que se abordó el estudio epidemiológico entre la población
escolar y se hicieron públicos los resultados para, entre otras finalidades,
proporcionar a la opinión pública información fiable de la situación
existente en un ámbito tan sensible como el escolar y, asimismo, para que
autoridades y responsables educativos y académicos tuvieran elementos
de juicio y datos objetivos, neutrales y rigurosos a partir de los cuales
diseñar sus planes y políticas de intervención y de prevención.

En los años transcurridos desde entonces han ocurrido muchas
cosas: algunas positivas, como la sensibilización social hacia el problema, la puesta en marcha de numerosas líneas de prevención y de resolución
de conflictos y la realización de otros trabajos y estudios en ámbitos
geográficos y escolares variados; otras, en cambio, muy negativas, como lo
han sido, sobre todo, los episodios de violencia escolar, algunos de
extrema gravedad, de los que se han hecho eco los medios de
comunicación y que han propiciado un clima de temor y preocupación
sobre lo que está ocurriendo entre nuestros escolares y sobre cuál es el
clima de convivencia en los centros educativos.

Así las cosas, parecía de sumo interés conocer el estado real del
problema de la violencia entre iguales en el ámbito escolar y en el
momento actual, y de ahí sacar conclusiones respecto de la idoneidad y la
eficacia de las políticas e intervenciones llevadas a cabo hasta el momento
y de las necesidades actuales respecto de un problema cuyo tránsito
evolutivo era posible dibujar. Para ello se decidió replicar el trabajo de
campo realizado en 1999 y abordar un nuevo estudio epidemiológico de
ámbito nacional utilizando los instrumentos ya empleados en su momento

-  con las correcciones y actualizaciones necesarias- para poder después
analizar sus resultados y compararlos con los obtenidos en el estudio
anterior -principalmente- y con algunos otros estudios similares realizados
entre ambas fechas.

Así, a lo largo del curso 2005-2006 se seleccionó un total de 600
centros públicos, privados y concertados de todo el territorio nacional y en
300 de ellos se encuestó a un grupo de 10 alumnos y alumnas de los
cuatro cursos de educación secundaria obligatoria y al Jefe de Estudios
del Centro para conocer -debe insistirse en ello- de “primera mano”, es
decir, por boca de los protagonistas, la incidencia, tipología y
características principales de los sucesos de violencia entre iguales en el
ámbito escolar.
Los resultados de este trabajo de campo, cuidadosamente
analizados, y comparados después con los obtenidos en el trabajo de 1999
que dio lugar al informe del año 2000, son los que articulan este nuevo
informe que ahora ve la luz. Es de desear que la información que se pudo
aportar radiografiando el problema hace siete años y la que se aporta ahora con esta nueva radiografía posibilite un trabajo más preciso y
fundado a todos aquellos que ostentan responsabilidades en el ámbito de
la educación. Al propio tiempo, es de desear también que este trabajo
contribuya a sosegar algunas inquietudes y a mejorar el conocimiento
público del alcance real de un problema que, por muchas razones, pero
especialmente por el bien de nuestro sistema educativo, hay que
erradicar.

Es importante insistir antes de pasar a una valoración general de
los resultados obtenidos, que el objeto del trabajo no ha sido el problema
de la violencia escolar en todas sus vertientes sino un aspecto específico
de ella -aunque quizás el más relevante- cual es el maltrato entre iguales
por abuso de poder, esa conducta perversa que provoca fenómenos de
victimización que, incluso en sus formas más leves, pueden causar serios
perjuicios al alumno tanto en su vida presente como en su futura vida
adulta. Hay, sin embargo, otros problemas de convivencia en los centros
educativos, otros tipos de violencia escolar, otros conflictos que no son
objeto de este estudio, aunque podrían serlo de otros en el futuro, y eso
hay que tenerlo en cuenta para alcanzar una recta comprensión de cuanto
se dice de aquí en adelante y también para valorar adecuadamente su
significado.
Dicho esto, puede adelantarse que los resultados de este trabajo y
su comparación con los obtenidos en el que se presentó en el año 2000
permiten afirmar que el panorama del maltrato entre iguales por abuso de
poder ha mejorado en estos años. Como se explica detalladamente en la
exposición de los resultados actuales y en el apartado dedicado a
compararlos con los del año 2000, así como en el apartado de
conclusiones, tanto de las respuestas de los alumnos como de las
respuestas de los profesores se desprende que la incidencia del maltrato
ha tendido claramente a disminuir, especialmente en aquellas conductas
más frecuentes y menos graves.

El porcentaje de incidencia total de alumnos víctimas de insultos
pasa del 39,1% al 27% y el de víctimas de motes ofensivos del 37,7% al
26%. Disminuyen también los porcentajes declarados de víctimas de otras conductas más graves como ciertas agresiones físicas indirectas y alguna
forma de amenazas. Y también disminuye el acoso sexual, que ya tenía
porcentajes muy reducidos en el informe presentado en el año 2000 y que
los tiene menores en el actual. Sin embargo, otras conductas padecidas
por los alumnos, como la exclusión social más directa (no dejar
participar), o ciertas formas de agresión física, así como las modalidades
más graves de amenazas, no muestran esa tendencia a la baja y se
mantienen en niveles similares a los de hace siete años.
Parece, pues, que las políticas preventivas y las líneas de
intervención que se han seguido logran detener el avance del problema e
incluso obtienen ciertos éxitos parciales al lograr disminuciones
significativas en algunas conductas de abuso. Bienvenidos sean estos
logros que no son en absoluto desdeñables pero que no evitan tener que
decir inmediatamente a continuación que los resultados alcanzados son
insuficientes en la medida en que todavía están muy lejos de erradicar el
problema.

Hay que insistir, por tanto, en las líneas de actuación con las que
se han obtenido resultados esperanzadores y aplicarse con esmero en la
puesta en marcha de otras iniciativas con las que prevenir y atajar las
actitudes y conductas violentas sobre las que la intervención se ha
mostrado menos eficaz. Conjugando una idea y otra se finaliza este
informe reiterando las recomendaciones que se efectuaron en el del año
2000, cuya vigencia se mantiene, y añadiéndose o adicionándose otras,
más concretas y específicas, vinculadas con los resultados propios de este
último trabajo.

Informe

Informe “Violencia escolar: maltrato entre igualdes en la Educación Secundaria Obligatoria. 1999-2006”
332 Páginas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *