Educación para todos: El imperativo de la calidad

En este Informe se examinan las conclusiones
de los trabajos de investigación sobre los múltiples factores
que determinan la calidad de la educación, y se exponen cuáles
son las políticas fundamentales para mejorar el proceso de
enseñanza y aprendizaje, especialmente en los países de bajos
ingresos. El Informe también efectúa un seguimiento de la ayuda
internacional a la educación y de los progresos realizados hacia
la consecución de los seis objetivos de la Educación para Todos,
que más de 160 países se comprometieron a alcanzar en el Foro
Mundial sobre la Educación, celebrado el año 2000 en Dakar.


La disponibilidad de datos cuantitativos y cualitativos, exactos,
coherentes y comunicados a su debido tiempo, es indispensable
para efectuar un seguimiento eficaz de los progresos realizados
hacia la consecución de los objetivos de la EPT. Esos datos son
también esenciales para elaborar una política de educación basada
en elementos factuales, así como para evaluar con rigor las
prácticas educativas. Es necesario disponer de datos detallados para
determinar en qué ámbitos se dan más disparidades y para facilitar
una planificación y evaluación mejores en el plano nacional y local.

El presente Informe se basa en gran medida en los datos
administrativos que los gobiernos suministran regularmente
cada año al Instituto de Estadística de la UNESCO (IEU). Los datos
más recientes procedentes de esta fuente son los que corresponden
al año escolar 2001/2002. Entre esos datos, hay un conjunto de
estadísticas de calidad garantizada que se han acopiado recurriendo
a la Clasificación Internacional Normalizada de la Educación,
gracias a lo cual son comparables en la mayoría de los países.
Inevitablemente, se da un cierto desfase entre el acopio -y, en
muchos casos, la publicación- de datos por parte de los gobiernos
nacionales y su difusión por parte del IEU con vistas a su utilización
en este Informe y en otros.

El IEU está realizando actualmente grandes esfuerzos para acelerar
el proceso de acopio de datos y reducir el desfase actual de dos
años a un año solamente. En muchos casos, el éxito de esta tarea
dependerá de que los gobiernos fortalezcan sus capacidades de
acopio y análisis de datos con la ayuda del IEU y otros organismos.
El IEU se está esforzando también por poner en marcha un
importante programa de creación de capacidades en estadística,
habida cuenta de que la calidad de los datos publicados depende
sobre todo de la calidad de los que envían los países.
Cabe señalar que en la elaboración del Informe se ha recurrido
también a otras muchas fuentes de datos -por ejemplo, las
encuestas nacionales sobre las familias y algunos estudios
encargados especialmente- a fin de enriquecer los análisis y
detectar los cambios recientes de las políticas de educación de
los países, así como sus posibles repercusiones en la realización
de los objetivos de la EPT.

Anteriores Informes de Seguimiento de la EPT en el Mundo
2003/4. Educación para todos – HACIA LA IGUALDAD ENTRE LOS SEXOS
2002. Educación para todos – ¿VA EL MUNDO POR EL BUEN CAMINO?

Publicado en 2004 por la Organización de las Naciones Unidas
para la Educación, la Ciencia y la Cultura
7, Place de Fontenoy, 75352 París 07 SP, Francia
Diseño gráfico de Sylvaine Baeyens
Impreso en Graphoprint, París
©UNESCO 2004
Impreso en Francia

¿Cuánto ha progresado el mundo
hacia la consecución de los seis objetivos
de la Educación para Todos?

Objetivo 1. Atención y educación de la primera
infancia (AEPI).
Los progresos realizados hacia la
ampliación del acceso han sido lentos, y los niños de
medios sociales desfavorecidos son los que más corren
el riesgo de ser excluidos de la AEPI. Por término
medio, un niño nacido en África sólo puede esperar
0,3 año de escolaridad en preprimaria, en comparación
con 1,6 año en América Latina y el Caribe y 2,3 años
en América del Norte y Europa Occidental. En muchos
países en desarrollo, el personal de los programas
de AEPI está integrado por docentes poco cualificados.

Objetivo 2. Enseñanza Primaria Universal (EPU). El número de niños
sin escolarizar disminuye: de 106,9 millones en 1998 pasó 103,5 millones
en 2001. Aunque en el último decenio se ha logrado globalmente escolarizar
a más niños, el ritmo de avance es demasiado lento para lograr la EPU
de aquí al año 2015. Sobre la base de las tendencias precedentes, la tasa
neta de escolarización mundial tendría que ser del 85% en 2005 y del 87%
en 2015. La terminación de los estudios de enseñanza primaria sigue
constituyendo un motivo de preocupación considerable, ya que las
escolarizaciones tardías son muy corrientes, las tasas de supervivencia en el
5º grado de primaria son bajas (menos del 75% en 30 de los 91 países sobre
los que se dispone de datos) y las repeticiones de curso son frecuentes.

Objetivo 3.Aprendizaje de jóvenes y adultos.
Los esfuerzos para elevar el nivel de competencias
de los jóvenes y adultos son marginales en los pocos
países en desarrollo que han efectuado evaluaciones
de estos programas. Los progresos realizados a escala
mundial son difíciles de evaluar.

Objetivo 4. Alfabetización. En 2002 había en el mundo unos
800 millones de adultos analfabetos.1 Un 70% de ellos vivía en nueve
países pertenecientes en su mayoría a la región del África Subsahariana
y a la del Asia Meridional y Occidental. Entre esos países figuran India,
China, Bangladesh y Pakistán.

Objetivo 5. Igualdad entre los sexos. Aunque
muchos países del mundo hayan realizado progresos
importantes hacia la paridad entre los sexos en la
enseñanza primaria y secundaria en el último decenio,
siguen subsistiendo disparidades muy importantes,
especialmente en los Estados Árabes, África
Subsahariana y Asia Meridional y Occidental. En 2001,
las niñas representaban un 57% del total de los niños
del mundo sin escolarizar, a pesar de tener la edad
oficial para cursar la enseñanza primaria. En los
Estados Árabes y Asia Meridional y Occidental la
proporción era aún mayor: 60%. En 71 de los
175 países sobre los que se poseen datos, la presencia
de las niñas en las aulas de primaria sigue siendo
inferior a la de los varones (índice de paridad entre los
sexos inferior a 0,97). Las disparidades entre los sexos
son más acusadas todavía en la enseñanza secundaria
y superior. En efecto, entre los 83 países en desarrollo
sobre los que se dispone de datos, la mitad han
logrado la paridad entre los sexos en la enseñanza
primaria, mientras que en la enseñanza secundaria
menos de una quinta parte de ellos ha conseguido
alcanzarla y en la enseñanza superior solamente
cuatro. Además, casi dos tercios de los adultos
analfabetos del mundo (64%) son mujeres.

Objetivo 6. Calidad Los países que más distan de alcanzar los
objetivos 1 a 5 son los que se hallan también más lejos del objetivo 6.
Varios indicadores suministran datos sobre los aspectos de la calidad.
En los países ricos donde ya se han alcanzado los objetivos de l’EPT, el
gasto público en educación representa una porción más alta del PIB que
en los países pobres, donde es necesario ampliar y mejorar la cobertura
de sus sistemas educativos insuficientemente financiados. Sin embargo, en
el transcurso del último decenio el gasto en educación aumentó en muchos
países en desarrollo de Asia Oriental y el Pacífico y de América Latina y
el Caribe. El número de alumnos por docente sigue siendo más alto de
lo que cabría desear en muchos países del África Subsahariana (promedio
regional: 44/1) y del Asia Meridional y Occidental (promedio regional: 40/1).

Además, en muchos países de bajos ingresos los docentes no cumplen con
las normas mínimas establecidas para ejercer la docencia, y muchos son
incapaces de dominar la totalidad del plan de estudios. Por otra parte, la
pandemia del VIH/SIDA hace peligrar la oferta de una educación de calidad
y contribuye considerablemente al absentismo de los docentes. Los datos
suministrados por las puntuaciones obtenidas en los tests nacionales
e internacionales ponen de manifiesto que en la mayoría de las regiones
en desarrollo el aprovechamiento escolar es insuficiente.


Informe 2005 de seguimiento de la EPT en el mundo. UNESCO

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