Actividades por la tolerancia y la convivencia del IES “La Cañuela” de Yuncos (Toledo)

Artículo publicado en la revista electrónica Educar en Castilla- La Mancha. nº 35. Noviembre 2006

Nuestro país está inmerso en un proceso de cambio poblacional, en el que la inmigración es uno de los ejes alrededor del cual se está transformando nuestra sociedad hacia una diversidad racial, cultural, religiosa, etc… El hecho de que diversas nacionalidades y culturas compartan espacios públicos como la escuela y las consecuencias que ello produce, se convierte en un reto a superar en una sociedad moderna y democrática donde la tolerancia, el respeto y la convivencia deben ser primordiales y garantes de la cohesión y la paz social. Además, la riqueza cultural aportada por los distintos grupos migratorios hace que nuestro país se cuestione aspectos que antes no tenía tanto en cuenta y que evolucione y progrese. La escuela es el vivo reflejo de la sociedad y por ello es el contexto adecuado para transmitir los valores del futuro, pues fenómenos como el racismo, la xenofobia y la intolerancia hacen que veamos amenazada la convivencia pacífica.

Desde el IES “La Cañuela” de Yuncos (Toledo) hemos querido sumarnos a este propósito, realizando actividades que fomenten la convivencia y la tolerancia entre nuestros alumnos. La educación es un instrumento idóneo para combatir y prevenir actitudes que atentan contra la dignidad esencial de la persona y atacan la igualdad y la fraternidad universal entre los seres humanos, valores que han de constituir las simientes de la educación.

En 1966 la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 21 de marzo como Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, a raíz de la masacre de 1960 en Shaperville (Sudáfrica), donde, en pleno Apartheid, 69 personas murieron y más de 400 resultaron heridas por disparos de la policía en una manifestación pacífica. Desde entonces, la comunidad internacional lleva a cabo diferentes actuaciones para eliminar cualquier forma de discriminación racial, y cada 21 de marzo son muchos los organismos que nos lo recuerdan. Por ello, en el IES “La Cañuela” elegimos dicho día para realizar nuestra jornada contra el racismo y la xenofobia.

Primeramente, debemos tener en cuenta que nuestro alumnado es muy numeroso, pues durante el curso 2005 – 2006 había más de ochocientos alumnos matriculados y de ellos más de cien pertenecen a diferentes nacionalidades (Argentina, Australia, Bolivia, Bulgaria, Colombia, Chile, Ecuador, España, Marruecos, Moldavia, Paraguay, Perú, Polonia, Portugal, Rumanía, Suiza y Ucrania). Con tal variedad, se hacía muy necesario trabajar para fomentar la convivencia y la tolerancia entre nuestros alumnos.

Esta idea surgió hace tres años, gracias a la primera educadora social que tuvo el centro, Marta Martínez, quien consiguió que vinieran a nuestro centro miembros de diferentes organizaciones para sensibilizar a los alumnos y que se realizara una pequeña actividad musical de percusión africana. Aquella primera celebración fue modesta, pero era el principio de una vía de actuación que con el tiempo se ha ido ampliando, pues en los siguientes años académicos hemos intentado enriquecer estas actividades.

El pasado curso las actividades se completaron con exposiciones y una actuación musical, pero ha sido realmente en este curso 2005-2006 cuando más actividades se han realizado gracias a la labor conjunta de Ana Medina (profesora de Educación Plástica y Visual), Beatriz Vaquero (Educadora Social), Mar Guntiñas y Paloma Romero (Departamento de Actividades Extraescolares).
OBJETIVOS

El objetivo fundamental que perseguíamos era fomentar la relación entre los alumnos, ya que se observa, además de ciertos comentarios y actitudes intolerantes, una gran falta de relación. Tienden a agruparse por nacionalidades y eso a la larga es perjudicial, ya que esa “no relación” con el otro, puede abocar en conflictos entre alumnos que deterioran la convivencia en el centro y contribuye al empobrecimiento cultural de las personas. De ahí la importancia de conocer otras culturas diferentes a la propia, de comprender los motivos que obligan a los inmigrantes a salir de su país (la mayoría de las veces en muy malas condiciones). Para el 21 de marzo necesitábamos algo que extendiera estas ideas a todos los niveles educativos, desde 1º de ESO hasta 2º de Bachillerato.

Así pues, durante este curso, y por primera vez coincidiendo con el 21 de marzo, llevamos a cabo diversas actividades para favorecer la interrelación de nuestros alumnos, tan diversos, en un ambiente de respeto y, en cierto modo, más lúdico.
PREPARACIÓN DE LAS ACTIVIDADES

El Departamento de Actividades Extraescolares contactó a primeros de enero con diversas ONG que pudieran venir a nuestro instituto a realizar actividades de sensibilización con los alumnos. Debido al gran número de alumnos debíamos encontrar alguna ONG que contase con muchos voluntarios, para que cada uno de ellos trabajase con los diez grupos de 1º de ESO y los siete de 2º de ESO que tenemos. Y la solución la encontramos en la Asociación Socioeducativa LLERE, que, aunque especializada en el ámbito gitano, no dudó en colaborar.

Alguno de sus voluntarios trabajó con algún grupo de 1º y 2º de Bachillerato y de 4º de ESO. Para los alumnos del primer ciclo de ESO realizaron actividades más dinámicas, por ejemplo saludarse en diferentes idiomas, simular situaciones que les ponen en el lugar de los inmigrantes… Las actividades para los alumnos mayores tuvieron mucho de debate a partir de algunos cómics, como por ejemplo la aventura de Tintín en “Stock de coque”.

Otra de las organizaciones con la que contamos fue Movimiento por la Paz, el Desarme y la Libertad. Vino una voluntaria que realizó diversos debates con algunos grupos de 4º ESO y de 1º y 2º de Bachillerato, planteando situaciones controvertidas, pero reales, sobre la llegada de inmigrantes.

Para los grupos de 3º de ESO contamos con la colaboración del músico y bailarín senegalés Pape Seck y de Juana García Ruiz (miembros de la Asociación Intercultural Mestizarte), quienes transmitieron la dura realidad que viven los inmigrantes a través de la propia vivencia de Pape. Con la ayuda de un mapa, el bailarín les contó todo el periplo de su emigración desde Senegal, explicándoles por qué y cómo decidió venir a España dejando en su país todo, y haciéndoles ver que no todos los que emigran como él tienen su misma suerte. Además, trabajó con ellos algunos temas senegaleses, enseñando a los alumnos canciones cuyo ritmo lo marcaban el djembé y las palmas de los muchachos.

También organizamos actuaciones musicales. Miguel Ángel Reguillo es cantautor y musicólogo y nos ofreció dos conciertos (blues, jazz, rock&roll…;) con diversas explicaciones sobre el momento histórico en que surgen dichas músicas, las sensaciones que provocan y facilitando la reflexión sobre la condición de los alumnos como seres morales. Era una actividad que interesó especialmente a los Departamentos de Música y de Geografía-Historia, por lo que aprovechamos ese día para llevarla a cabo en la biblioteca. Su actividad fue bien recibida por los alumnos. La Asociación Cultural Mestizarte, tiene como finalidad la difusión de culturas minoritarias para el acercamiento cultural. Sus actividades están especialmente diseñadas para trabajar la educación en valores en contextos socioeducativos, ya que la música y el teatro son idóneos para trabajar con eficacia los principios y objetivos de la pedagogía intercultural, pues favorecen un clima de comunicación donde es más fácil el intercambio de mensajes emocionales y donde se ponen en valor los aspectos desconocidos de otras culturas. Mestizarte realizó tres conciertos de unos cincuenta minutos cada uno, intercalando música sefardí, árabe y cristiana de la época de las “Tres Culturas”, interpretada por Eva Medina y Antonio Ambite, con los cuentos interactivos de Juan Carlos Riaguas y la danza oriental de Marta Serna. Gracias a la colaboración del Ayuntamiento la actuación se pudo ver y escuchar bastante bien, ya que nos prestó un pequeño escenario y un equipo de sonido bastante potente. El escenario fue decorado por los alumnos coordinados por Ana Medina, profesora de Educación Plástica y Visual, con flores recicladas que ellos mismos realizaron, llenándolo de color (el 21 de marzo es también el día del comienzo de la primavera).

Al final de la mañana, Mestizarte realizó una actuación más, en la que tocaron conjuntamente con Pape en la percusión y cantos de Senegal, Carlos Pérez (profesor de Economía) tocando flamenco con la guitarra española y Jesús Pérez (profesor de Música) tocando la flauta travesera. El hecho de ver a todo el grupo acompañado por algunos profesores hizo que los alumnos estuvieran muy interesados, ya que como ellos mismos dijeron más tarde, no es muy común ver a los “profes” en actitudes y actividades tan diferentes, demostrando incluso otras habilidades. Los alumnos cantaron y bailaron e hicieron comentarios positivos acerca de “la otra cultura”.

Durante el recreo se celebraron en el patio del instituto un partidillo de fútbol y otro de baloncesto entre profesores y alumnos. Esta es otra manera de que ambos sectores se relacionen de forma diferente a como lo hacemos en las aulas. El mérito de los profesores y profesoras que jugaron con los alumnos fue grande, pues si bien en el equipo de los alumnos había constantes relevos de jugadores, no fue así en el equipo de profesores, que aguantaron el tirón como auténticos jabatos.

Además, se realizó una exposición bajo el título “Un paseo por el mundo”. Los protagonistas de este proyecto fueron los alumnos y alumnas de cada una de las 17 nacionalidades antes mencionadas, que fueron dadas a conocer a través de la recopilación de objetos tradicionales que los propios alumnos aportaron voluntariamente y fueron expuestos en stands individuales. El objetivo principal era mostrar las diferentes formas y estilos de vida de las distintas culturas de esta comunidad educativa. Durante una semana esta exposición tuvo gran aceptación y sirvió para que los alumnos conocieran los orígenes y costumbres que hasta entonces muchos desconocían de sus compañeros. Como parte anexa a esta exposición, durante los recreos de esa semana se realizaron sesiones de baile en las que los alumnos nos mostraron y enseñaron ritmos y bailes de sus países de origen (salsa, reguetón…) Hemos motivado a los alumnos a continuar realizando este tipo de experiencias en los recreos durante el curso.

Estas jornadas también son muy apropiadas para exponer en el vestíbulo del centro trabajos realizados por los alumnos en la materia de Educación Plástica y Visual. El vestíbulo se llenó de color y de espectadores. Es un buen ejercicio para fomentar la autoestima de los alumnos y para que aprendan también a ser un poco más críticos.

Como en el curso anterior, también colaboró Save the Children quien nos prestó una exposicion de fotografía sobre unos talleres que la ONG llevó a cabo con mujeres en una zona bastante deprimida de Marruecos. Con esta exposición se apreciaban aspectos sociales de este país desconocidos para los alumnos, país del que nuestro centro cuenta con bastantes alumnos. Las fotos, sobre unos paneles de corcho con ruedas que se adquirieron gracias a Paco Peña, secretario del centro, fueron ubicadas en medio del vestíbulo del instituto. Allí también colocamos una pancarta realizada por el AMPA “Antares” con el lema “Todos iguales”.

La participación de los alumnos fue más elevada que en años anteriores, así como su interés. Disfrutaron y comprendieron perfectamente el mensaje que se les quería trasladar. Observamos que los alumnos inmigrantes estaban francamente emocionados y se sintieron protagonistas y orgullosos. Estas actividades pueden aspirar a ser un medio de apoyo útil para una educación fundamentada en la tolerancia, para aprender a vivir en la diferencia y en el respeto a otras personas y a las diversas culturas.

Combatir la intolerancia supone enfrentarse al temor y al menosprecio inspirados por la ignorancia. Educar para la tolerancia es fomentar sentimientos de confianza y respeto basados en el conocimiento. Aprender a ser tolerante es aprender a confiar y a respetar a quien es distinto. Sólo se puede tener respeto y confianza en alguien a quien se conoce y actividades como las que aquí hemos realizado son una buena oportunidad para ello.

Practicando el diálogo, sintiéndonos capaces de colocarnos, con imaginación, en el lugar del otro, respetando y reconociendo la diversidad de modos de ser, de pensar y de vivir, lograremos entre todos llegar a aceptar esa verdad tan sencilla y, a la vez, tan imprescindible para la convivencia humana: al mismo tiempo que diferentes, todos somos iguales. educar

Por Ana Medina García, Eva Medina García y Paloma Romero Rodríguez

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