Acción Educativa

Acción Educativa es una asociación pluralista que reúne a profesionales de todos los ámbitos de la educación.

Acción Educativa pretende fomentar e impulsar la renovación pedagógica y crear un corriente de opinión a través de la formación permanente, la reflexión sobre la práctica educativa, el intercambio de experiencias y la investigación.

Acción Educativa apuesta por la formación científica y creativa del profesorado y el pensamiento crítico y humano como fundamento de su práctica.

Acción Educativa pretende ser un lugar de encuentro para todas las personas, grupos de trabajo y asociaciones interesadas en el hecho educativo y que compartan los objetivos de la asociación.

Acción Educativa hace explícita una defensa clara e inequívoca de una Escuela Pública de calidad, laica, pluricultural, comprensiva, científica, artística, creativa y democrática.

Acción Educativa forma parte de los Movimientos de Renovación Pedagógica y camina junto con otros movimientos sociales, de izquierdas, defendiendo el modelo de Escuela Pública en un ámbito más amplio que el meramente educativo.

Como movimiento de renovación pedagógica tratamos de emprender modos de vida emancipatorios. Somos fraternales con las personas y no solo con las ideas de las personas. Buscamos adquirir la conciencia del otro en nuestra conciencia. Somos también comunidades emocionales con un profundo fondo de valores que garantiza nuestra continuidad. En nosotros se generan espacios donde se da rienda suelta al intercambio de deseos, emociones, sueños, vivencias, vacíos existenciales, esperanzas compartidas, donde se degusta la tierna calidez de la palabra.

ESCUELA DE VERANO 2006

Mientras estábamos inmersos en la preparación de esta Escuela de Verano que ya hace la número XXXI, y en el Senado la LOE daba sus últimos pasos encaminada a su aprobación definitiva, la banda terrorista de ETA, anunciaba un “alto el fuego permanente”.

Para quienes defendemos que la Paz es un derecho irrenunciable, para quienes llevábamos años esperando este anuncio, esta es, sin duda, la mejor noticia de todo el año. Las perspectivas de Paz en Euskadi han supuesto un revulsivo para gran parte de la sociedad que ve con esperanza la llegada de un tiempo nuevo. También, como no podía ser de otro modo, este alto el fuego ha cogido desprevenidos a los dirigentes del Partido Popular, instalados desde hace dos años en el insulto y la miopía permanentes. ¿Alguien les dirá que perdieron las elecciones libre y democráticamente el 14 de marzo de 2004?

Quizás pequemos de optimistas, pero los pesimistas también se equivocan, y desde Acción Educativa queremos respaldar y apoyar con todas nuestras fuerzas este proceso de Paz que se inicia en Euskadi, pero que afecta a todo el Estado español.

De nuevo, este ha sido un año complejo, en el que el tema educativo ha vuelto a ser el centro de atención. Por fin, la LOE ha sido aprobada en el Congreso de los Diputados con carácter definitivo. Desde hace varios años hemos venido insistiendo en las deficiencias que tenía la LOCE y las que apreciamos en la LOE. La ley ya está aprobada y son muchas las cosas que no nos gustan. Ahora viene un tiempo muy importante: el desarrollo que las diversas Autonomías hagan de la ley. En Madrid, nos queda un trabajo arduo, prometeico y difícil, dada la nula importancia que el Gobierno de Doña Esperanza Aguirre da a la Escuela Pública.

La nueva Ministra de Educación, Doña Mercedes Cabrera, tiene ante ella un reto no menos complejo: seguir revitalizando a la Escuela Pública, solucionar los problemas que tiene y creerse, de verdad, que la Escuela Pública es uno de los puntales de nuestro Sistema democrático y actuar en consecuencia.

En sus primeras declaraciones la nueva Ministra, de honda tradición científica, ha apostado por el consenso en sus primeras actuaciones educativas. Nosotros también creemos en el consenso, pero queremos hacerle ver que la Escuela Publica, tiene cada vez un papel menos relevante en muchas Comunidades Autónomas y que muchos poderes públicos, ven en ella algo subsidiario. Y que tiene que poner especial cuidado y énfasis en ella.

Esperemos que cumpla algunos de los deseos que ella misma ha expresado y que son viejas aspiraciones nuestras: mayor autonomía de los centros, mayor protagonismo del profesorado, una enseñanza más comprensiva en la que el aprendizaje no sea sólo una acumulación de conocimientos, unos Consejos Escolares verdaderamente democráticos…

Nosotros también queremos recordarle otras: la necesidad de una Escuela laica, el cuerpo único de enseñantes, un papel más activo del Estado en la construcción de la Escuela Pública desde la Educación Infantil hasta la Universidad o la educación de las personas adultas…

No basta con cambiar una ley para que esta sea efectiva y transforme la visión de la sociedad. Sucedió lo mismo con la LOGSE, una buena ley que se fue desdibujando por la desidia de algunos poderes públicos, por el nefando desarrollo de leyes como la de Suárez Pertierra, por la falta de información y formación del profesorado de los fundamentos de la nueva ley y por que tampoco se informó a la sociedad de que modo iba a afectarla y como tenía que implicarse en ella. ¡Ojala no repitamos viejas experiencias!

Este año celebramos el setenta y cinco aniversario de la proclamación de la segunda República y los setenta años de aquel Golpe de Estado que acabó con todas las ilusiones y los logros que en apenas unos pocos años el estado republicano había conseguido: una Escuela Pública, obligatoria, laica, mixta, inspirada en el ideal de la solidaridad humana; el mejor Plan Profesional de Formación de maestros que haya existido nunca; un respeto profundo a la diversidad de las lenguas y de las culturas de España; la creación de más de 27.000 escuelas en lo que era un coto privado de unos cuantos; una escuela auténticamente laica sin privilegios ni imposiciones para nadie, una escuela democrática; una enseñanza pensada en el quehacer protagonista del alumno; y la seguridad como nos había enseñado Doña María Zambrano, que la educación era el único modo de sacar a España del atraso secular en la que estaba sumida.

Las Misiones Pedagógicas, los Museos Pedagógicos, las colonias escolares, la creación de miles de escuelas son sólo algunas de las realizaciones de aquellos años.

España es hoy una democracia. Desde la muerte del dictador este país ha cambiado profundamente. Pero quienes creemos en el auténtico valor de la democracia, -y no queremos limitarnos votar cada cuatro años- pensamos que aún hay un largo camino por recorrer. Por eso tenemos mucho interés, ahora que la educación es un tema de interés común, en abrir una profunda reflexión en esta Escuela de Verano sobre conceptos como Educación, Democracia y Ciudadanía. Creemos que esta reflexión activa sólo es posible con el perfeccionamiento del Sistema democrático. Con la implicación de toda la sociedad en los proyectos públicos que a ella le afectan.

Pero las características de la sociedad actual: neoliberal, preocupada por un consumismo desaforado, generadora de amplias bolsas de pobreza, no hace sino aumentar las desigualdades sociales, fragmentando la sociedad en diferentes clases sociales. La actual sociedad del bienestar elimina de modo explícito a amplias capas de la sociedad que no pueden acceder a determinados niveles de consumo.

¿Qué podemos hacer ante esta realidad en la que el individuo tiene un peso definitivo y la sociedad nada parece pintar? Una idea que os proponemos es recuperar las ideas transformadoras de Paulo Freire y debatir en torno a ellas. Comprobar la vigencia de este pedagogo brasileño y universal que en su “Pedagogía de la indignación” denunciaba estos hechos. Freire defendía que la educación o era liberadora o no era, que debía aportar una profunda carga de valores que encaminara a las personas a transformarse ellas mismas y a transformar a la sociedad en la que viven.

La sociedad actual, sin embargo, camina en sentido contrario: la delegación de responsabilidades en el poder, exigida por el poder mismo, la tendencia a la desmovilización social, el voto delegado en cualquier forma de participación, la primacía de lo privado en detrimento de lo público. ¿Qué podemos hacer ante esta realidad? ¿Cómo puede defenderse la Escuela Pública en un mundo que no parece ser el suyo? ¿Puede ser pública una Escuela Pública ante una realidad cómo ésta?

Los que trabajamos en el ámbito educativo tenemos que conseguir que todas y todos recuperemos nuestra propia conciencia personal y colectiva del mundo en el que vivimos. Debemos posibilitar que todos nuestros alumnos, que todas las personas con las que compartimos diferentes espacios, tengan espacios de desarrollo personal y colectivo, que les permitan analizar la situación actual de la sociedad en la que viven las facilidades que tienen, las exclusiones que les imponen, todas las cosas a las que tienen acceso.

La sociedad actual, parece haber aceptado con facilidad, con demasiada facilidad, ciertos valores como algo cotidiano: muchos pertenecemos a una ONG, recibimos alguna revista de pensamiento más o menos crítico, hemos apadrinado algún niño o alguna niña, tenemos en casa las banderas del feminismo y del ecologismo, nos hemos concienciado de algunos problemas que el planeta Tierra, que la pachamama tiene… Y todo lo hacemos de modo público o privado con la mejor de las intenciones.

Pero detrás de todas estas acciones, de todas estas banderas, parece mantenerse una aceptación del modelo social que permite las exclusiones que luego reparamos. La crítica consciente, la conciencia clara de que este modelo de sociedad ya está agotado cada vez tiene más voces que la defiendan, pero aún tiene muchas dificultades para abrirse camino.

¿Qué tipo de ciudadanos queremos? ¿Dónde está ese potencial crítico y transformador que estas acciones debieran llevar consigo? ¿Pensar localmente, actuar globalmente? ¿Qué sucede más allá de mis fronteras? Intentamos poner nuestro granito de arena en la solución de los problemas que nos rodean, pero… ¿nos cuestionamos cual es el origen de esos problemas? ¿Intentamos ver más allá de la acción inmediata?

Ante la llegada continúa de emigrantes que huyen de sus países buscando “el paraíso” que les hemos expoliado en sus lugares de origen, la destrucción masiva de bosques y selvas, la contaminación de los ríos, la extrema pobreza de gran parte de la Humanidad, la represión en distintos lugares del mundo, las graves injusticias económicas y sociales… ¿Qué hacemos? ¿Son problemas nuestros? ¿Son problemas de los demás? ¿Nos creemos como decía Don Antonio Machado que “Nadie es más que nadie”?

Queremos dedicar estos días a debatir, a pensar sobre estas preguntas que nos hacemos ya desde hace mucho tiempo. Estamos preocupados por la estratificación de la Democracia, por los numerosos problemas que vemos a nuestro alrededor… Pero también estamos convencidos de que los ciudadanos y las ciudadanas tienen en sus manos y en su mirada, la conciencia de que otro mundo es posible.

Muchas preguntas, pocas respuestas. De nuevo nos reunimos en esta Escuela de Verano, ya la XXXI. Se abren unos días para disfrutar de la compañía común, para dejar que el pensamiento fluya libre, para seguir caminando y abriéndonos interrogantes. En Acción Educativa queremos volver a darte la bienvenida.

Más información
Acción Educativa
C/ Luis Vélez de Guevara 8, bajo izquierda,
28012 Madrid
Tel: 91 429 50 29 y 429 87 27
http://www.accioneducativa-mrp.org/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *