Accesibilidad para tod@s. La otra brecha digital

Las nuevas tecnologías han supuesto toda una revolución y constituyen un elemento clave para el desarrollo de nuevas formas de comunicación y socialización. Sin embargo, también han contribuido a crear nuevos problemas a los que debemos enfrentarnos: brecha digital, accesibilidad, usabilidad, términos que nos resultan, en mayor o menor medida, familiares.

En el caso de Internet, son múltiples las iniciativas generadas para fomentar el conocimiento y el uso de la red, en un intento por incluir en la Sociedad de la Información, y/o del Conocimiento, al mayor número de personas, fundamentalmente porque este dato parece haberse convertido en un elemento clave para medir el desarrollo y potencial económico de un país.

Existe una cierta monopolización de los sistemas de telecomunicaciones por parte de los países con ingresos más altos y esto nos lleva a encontrarnos con nuevos retos, entre ellos, la superación de la brecha o fractura digital, que abre el debate sobre la segmentación de la población entre aquellos que pueden y los que no pueden “acceder a la red”.

El término se relaciona con la igualdad, o mejor dicho, con la desigualdad que existe, (referida a los medios necesarios para acceder a la red), a través de variables socioeconómicas que segmentan a la población en “ricos” y “pobres”. Es cierto que en muchas partes del mundo es irrisorio hablar de nuevas tecnologías cuando no disponen de teléfono, energía eléctrica e incluso en zonas del planeta en las que sus habitantes tienen que recorrer varios kilómetros para conseguir algo tan básico como es el agua.

Esta es una de las fracturas digitales más estudiadas, en la que se atiende a variables tradicionales como la clase social, nivel económico, cultural. Factores que miden la oportunidad de tener acceso material a la red.

Sin embargo, el objeto de este artículo no es el análisis de esta fractura, si no más bien poner de manifiesto otra brecha digital: aquella relacionada con la accesibilidad. Aquí se incluyen personas que, aún disponiendo de los medios materiales y de la formación adecuada para hacer uso de la red, no pueden hacerlo debido al problema que supone la no-accesibilidad de gran parte de los contenidos de las páginas web. Me refiero a personas con algún tipo de deficiencia cognitiva, física o sensorial.

Si en un principio, nos encontramos con un medio que ofrecía amplias posibilidades para estas personas, un entorno en el que podían acceder a la información simplemente con un lector de pantalla, un sintetizador de voz o con un teclado de fácil acceso, hoy en día navegar por la red se ha convertido en una espiral de barreras que, en la mayoría de los casos no pueden salvar much@s usuari@s.

Hemos pasado de un sistema basado en la transmisión de la información a través del texto, a un diseño basado en gráficos y elementos multimedia que plantean un grave problema si no se tienen en cuenta unas pautas sencillas que permiten eliminar del diseño web las barreras en el acceso a la información. En esta nueva Sociedad de la Información y del Conocimiento, no debemos reproducir las barreras existentes, más bien debemos buscar soluciones creativas para no generar nuevas brechas.

Quiero recordar que la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico (LSSI) obliga a las administraciones públicas a adoptar las medidas necesarias para hacer accesible la información de sus páginas web, a personas con discapacidad y edad avanzada antes del 31 de diciembre de 2005.

Cualquier usuario de Internet que realice un breve recorrido por las páginas de cualquier organismo oficial, universidades, ayuntamiento…, comprobará que en la mayoría de los casos queda mucho por hacer para conseguir que la información sea realmente accesible.

Pautas de Accesibilidad al Contenido en la Web, Prioridades y Niveles de Adecuación.

En 1999 se publicaron las “Pautas de Accesibilidad al Contenido en la Web 1.0”, especificaciones creadas por la Iniciativa de Accesibilidad en la Web (WAI) del W3C , que supone una guía con catorce pautas para el diseño accesible. Cada pauta está asociada a uno más tipos de verificación que tiene asignado para su aplicación que responden a unas prioridades, y dependiendo de los requisitos cumplidos se le concede al sitio web un nivel de accesibilidad:

· Nivel A: se cumplen todos los requisitos de prioridad 1 (el sitio web debe cumplir obligatoriamente el requisito, de no hacerlo algunas personas encontrarán imposible acceder al contenido)

· Nivel AA: Se cumplen todos los requisitos de prioridad 1 y 2 (nivel 2 es cuando el sitio web debería cumplir el requisito)

· Nivel AAA: Se cumplen todos los requisitos de prioridad 1, 2 y 3 (nivel 3 es cuando el sitio web puede cumplir el requisito)

Barreras en el diseño web

Son numerosas las barreras con las que se encuentran las personas con deficiencias visuales, auditivas o motrices. Algunas son las mismas que encontramos al acceder desde equipos de tamaño pequeño como una “palm” o teléfonos móviles, cuyas pantallas gráficas nos plantean problemas a la hora de visualizar y acceder correctamente determinada información.

Deficiencias visuales

Las personas invidentes o con deficiencias visuales, utilizan ampliadores de pantalla, que funcionan como lupas aumentando o disminuyendo la pantalla o partes de la misma. También necesitan configurar la pantalla de manera que usen el máximo contraste entre la letra y el fondo. Otra posibilidad es la utilización de medios para escuchar el contenido de la información a través de lectores de pantalla (sistema que verbaliza lo que aparece en pantalla, incluyendo descripciones de botones y todos los signos de puntuación), sintetizadores de voz o sistemas para la traducción a Braille.

Uno de los problemas principales de la mayoría de webs se encuentra al no ofrecer al usuari@ la posibilidad de configurar la información que aparece en pantalla a su medida, según sus necesidades.

Cuando empleamos imágenes en nuestros diseños, si no incluimos textos alternativos, un lector de voz no puede descifrar la información, se limitará a indicar “imagen” o cualquier otro mensaje de error.

Si añadimos etiquetas o un texto alternativo a la imagen, el lector podrá traducir correctamente la información de cada animación o imagen.

Es imprescindible dotar a los elementos multimedia, de varios mecanismos para su traducción correcta. Pueden ser subtítulos, descripciones de vídeos o cualquier alternativa que nos permita acceder a los contenidos auditivos y visuales.

Deficiencias motrices

Aquellas personas que acceden a la web y que tienen algún tipo de deficiencia motriz se encuentran con otros problemas para acceder a los contenidos. En ocasiones las páginas obligan al uso del ratón, sin ofrecer la posibilidad de acceder desde un teclado. Es cierto que este elemento está cambiando de manera que puedan adaptarse mejor a estas personas, pero no es menos cierto que a veces se abusa de elementos visualmente impactantes pero que suponen una habilidad especial y un esfuerzo para acceder a ellos: texto y botones de acceso que rotan o se desplazan, giros y movimientos que hacen que sea una verdadera prueba de habilidad “pinchar” el objeto en cuestión. Una buena y fácil solución pasa por ofrecer al usuari@ la posibilidad de detener o congelar estos elementos si no se quieren suprimir.

Deficiencias auditivas

Las personas con deficiencias auditivas, posiblemente se encuentren con menos barreras en el acceso a la información, pero no están exentas de ellas. Algo tan sencillo como subtitular la información de audio o, mejor aún, exponer el contenido auditivo a través del leguaje de signos, es una buena forma de acercar los contenidos y asegurarnos de la completa comprensión del significado por parte del usuari@.

Dificultades de aprendizaje

No debemos invisibilizar el problema que supone la web para personas con dificultades de aprendizaje. Si queremos crear webs accesibles, también debemos tener en cuenta que hay personas que no pueden descifrar una información en la que el lenguaje es complejo. Al igual que nuestros textos los adaptamos a las características y nivel de nuestro auditorio o de nuestros lectores, en Internet tenemos que hacer lo mismo.

La solución pasa por crear un acceso que nos lleve a un texto de fácil lectura, en el que la estructura y el lenguaje utilizado sean claro y simple, permitiendo crear textos para varios niveles, sin renunciar a una cierta base estilística o científica admirable. Tal vez, simplemente la creación de vínculos a páginas accesibles creadas por expertos en la materia, que utilicen técnicas de W3C sea la solución, sobre todo para las páginas oficiales y aquellas dedicadas a la formación, cuyo acceso no debe estar limitado.

Los contenidos, forma de presentación y el diseño en general deben tener también en cuenta el incremento de personas mayores que integran también la cibersociedad, y tod@s aquellos que en momentos puntuales podemos necesitar estas adaptaciones.

En definitiva, se pretende utilizar la lógica y la creatividad en el diseño web y la empatía para comprender las dificultades que otras personas puedan tener, y tener la certeza de que nuestro trabajo es accesible para todos y todas. Es el camino para re-educarnos en la construcción de una cibersociedad que no excluya a nadie, y que permita el enriquecimiento de tod@s.

El coste económico necesario para eliminar estás barreras es prácticamente nulo si tenemos en cuenta que los sistemas creados no necesitarían una inversión constante como ocurre con otro tipo de fracturas digitales, que necesitan una inversión continua y sostenida en un tiempo prolongado.

Recomiendo unas direcciones web para aquellos que quieran adentrarse en el tema, aunque cualquier buscador nos mostrara miles de entradas con soluciones para el diseño y la presentación de la información.

Bibliografía y recomendaciones:

http://www.tawdis.net/taw3/cms/es
http://209.204.223.237/rec4.htm
http://www.sidar.org/index.php
http://acceso.uv.es/accesibilidad/
http://www.microsoft.com/spain/accesibilidad/

*1. WC3 (The World Wide Web Consortium), organización independiente formada por varios países que establece los protocolos y formatos para Internet. Su división para la accesibilidad es la WAI (World Wide Web Accesibility Iniciative)

Fuente: cibersociedad.net

Por Elena Garea Casau

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