Y un día el mundo se hizo desierto. Cuento para educar en la solidaridad y la defensa del medio ambiente.

Autor: Guillermo Tangelson



"Y un día el mundo se hizo desierto"
Autor: Guillermo Tangelson
Ilustraciones: Diego Greco
Ediciones de la UNLa
UNIVERSIDAD NACIONAL DE LANUS (ARGENTINA)

Compra del libro en línea: Librería Hernandez
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http://elmundosehizodesierto.blogspot.com

* Más sobre el autor...

"Mi relación con la literatura: En el secundario dirigí una revista literaria bilingüe (Le Puchero) junto a Jean-Michael Colle, mi profesor de filosofía y a unos amigos de la escuela. Luego hice la carrera de Ciencias de la Comunicación, ( Periodismo). Actualmente soy docente en la Universidad Nacional de Lanús, donde, además, dicto un Taller Literario y me encargo de la Comunicación de la Universidad y de los Contenidos de la página web.

Participé como alumno de varios talleres literarios, entre ellos están los de Elsa Osorio, Diego Paszkowski, Pablo Ramos y Silvia Schujer,

Publiqué algunos cuentos en dos antologías: “Nuevas Narrativas. Historias Breves” (I y II), de la Colección Clásica y Moderna. Y en el 2004 gané el Segundo Premio en el Concurso “Violencia, nunca” de la Fundación Lebensohn, con su cuento “Avestruz”.

Desde hace unos años, me dedico a la literatura infantil y juvenil. Tengo ocho novelas escritas, algunas ecológicas, otras de aventuras y un par de ciencia ficción. Este año publicaré la primera de ellas. También publicaré una antología que coordiné de cuentos sobre adultos mayores y el libro del Taller Literario de la Universidad.

Fuente: Gente del libro

LA HISTORIA

“Como un reloj que ya no cambia de hora o un canto que ya nadie escucha, el mundo, un día se hizo desierto”. Así comienza esta historia que se desarrolla, como no podía ser de otra forma, en el desierto.

Los personajes principales son el Señor Cardón, una especie autóctona de cactus que siempre tiene los brazos en alto por su inagotable optimismo y su amigo Pierre, el testarudo montículo de piedras más antiguo del mundo.

La tranquilidad –el aburrimiento, según Pierre– del desierto, es interrumpido por la llegada de Gavi, una gaviota que vio cómo retrocedían los mares y se secaban los bosques. Este ser desterrado se internó en el desierto para dejarse morir, pero el optimismo del Señor Cardón cambiará su historia.

Se sumará al grupo Antonieta, una hormiga que dejó la apacible vida de palacio para trabajar de obrera y quien, desde entonces, busca los alimentos de toda su perezosa familia.

Llegará finalmente un pequeño de aspecto triste con un misión que cambiará la vida de todos estos seres y, de alguna manera, también cambiará el mundo.

Esta es la historia de seres que, por diversos motivos, dejaron de creer y de su camino por recuperar la esperanza en el mundo a través de la solidaridad. Propone un héroe colectivo cuya salvación sólo es posible a través de la generosidad de y hacia los demás. Es un relato con valores como la defensa de la ecología, la amistad y la necesidad del otro como única forma de salir adelante.

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Prólogo del libro

Un día el mundo dejó de funcionar.

Como un reloj que ya no cambia de hora o un canto que ya nadie escucha, el mundo, un día se hizo desierto.

Desde ese día todos se olvidaron de la brisa del mar y el aroma del bosque. Unos pocos recordaban todavía la felicidad de leer un libro bajo la sombra de un árbol o la intensidad del aroma de una flor, pero a nadie le gustaba pensar en la felicidad porque, como todos saben, siempre está dos pasos más lejos que el horizonte.

A mí me llaman Cardón, Señor Cardón, y soy una clase de cactus que anda siempre con los brazos en alto. ¿Y por qué los tengo siempre en alto? Porque estoy todo lleno de espinas y si abrazara a alguien lo dejaría como a un puercoespín. Pero nunca tuve que preocuparme por eso porque, a decir verdad, nunca tuve a quién abrazar: en el desierto no hay lugar para los amigos…

Aunque en realidad podría decirse que no estuve solo todo este tiempo. Desde que el mundo es desierto y tal vez desde antes tengo la compañía de un montículo de piedras llamado Pierre que no es en realidad una verdadera compañía porque siempre está de mal humor y raras veces me dirige la palabra. Muchos dicen que así son las piedras, pero sólo conozco a Pierre y sé que en el fondo es buena gente; un extraño compañero para una aventura que cambió por completo nuestras vidas.