El inicio de la escolaridad es un momento importante en la vida de
cada niño, de cada niña y de su familia. Por primera vez habrá de
conjugarse la labor educativa del entorno familiar con la del
entorno escolar.
En casa y desde el comienzo hemos ido ayudando al niño en su
desarrollo personal, afectivo y emocional. La entrada en la
escuela supone que otras personas se van a ocupar, junto con
nosotros, de este desarrollo y además lo van a hacer desde un
medio cuya estructura formal es diferente.
A lo largo de su escolaridad no sólo van a adquirir los aprendizajes
básicos de nuestra cultura. También se relacionarán con otros
niños y niñas y otras personas adultas, podrán desarrollar sus
capacidades, adquirirán determinados valores y pautas de conducta,
técnicas de trabajo; crecerán como personas e irán conquistando
su autonomía e independencia. Y todo esto lo harán entre la casa
y la escuela.
Parece necesario, pues, que la escuela y la familia mantengamos una
estrecha colaboración y que juntos trabajemos cada momento.

- Guía completa
- 28 páginas