Esta Guía de formación para la participación social y política de las mujeres
coincide con los veinticinco años del Instituto de la Mujer. Una fecha significativa para la democracia en España porque la creación de este organismo permitió encauzar un proceso por el cual la sociedad española avanzó en la consecución de la igualdad entre hombres y mujeres, así como en la lucha contra toda
situación de discriminación o marginación de la mujer. Si volvemos la vista atrás
y recordamos cuál era la situación que vivíamos, tanto social, como económica,
política o legal, y observamos el camino recorrido, comprendemos cuán
importantes han sido los logros y adelantos conseguidos.
El avance ha sido consecuencia, en gran parte, del trabajo que todas hemos
realizado en muy distintos ámbitos. Las mujeres españolas nos incorporamos
a la democracia con la mirada puesta en las reivindicaciones de las compañeras
europeas y americanas que, después del mayo del sesenta y ocho, habían
reavivado el debate de la igualdad, con nuevas vindicaciones y planteamientos
sobre la participación de la mujer en la sociedad. En nuestro caso, a pesar
de contar en nuestra historia con figuras tan relevantes como Concepción
Arenal, Pardo Bazán, Carmen de Burgos, Clara Campoamor, María de
Maeztu, Victoria Kent, María Lejarraga, María Zambrano y muchas otras
que tuvieron una presencia determinante en la España moderna y la Segunda
República, la situación de la mujer retrocedió, durante cuarenta años, hasta la
llegada de la democracia, en la que de nuevo se abrieron las arterias de la participación
política y social. Así, en muy pocos años, las mujeres organizadas
en el movimiento feminista, asociaciones, partidos políticos y universidades
comenzamos a trabajar por unos derechos que hasta entonces habían sido
una utopía y que en otros países europeos eran ya realidades cada vez más
consolidadas. En el momento actual no sólo hemos conseguido equipararnos
en derechos, sino que además hemos trazado nuevas estrategias en el desarrollo
de la igualdad real, aprobando leyes como son la Ley Orgánica de
Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, la Ley Orgánica
para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres o la Ley de Promoción de la
Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de Dependencia, que
hoy son un referente internacional.
Este proceso no hubiera sido posible sin la participación, activa y comprometida,
de mujeres que han ido escribiendo, uno a uno, los renglones que nos llevan
al presente. Mujeres que comenzaron encontrándose en los márgenes de
una sociedad que negaba sus derechos fundamentales como seres humanos;
mujeres que rompieron los límites de un rol obsoleto que las marginaba impidiendo
su plena participación en el espacio público, pero, sobre todo, mujeres
que aspiraban a construir una sociedad más justa, libre democrática e igualitaria.
La tarea no ha sido fácil pero, en estos años, las mujeres españolas han sabido
investigar, crear redes, vindicar, poner palabras a situaciones que no se
percibían como discriminatorias, imaginar nuevos modelos de relación entre
géneros, diseñar medidas de acción positiva para llevar a la práctica todo un
proceso de implementación de la igualdad en pro de una mayor dignidad del
conjunto de la sociedad.
A pesar de lo difícil que ha sido llegar a muchos de los lugares de los que estábamos
históricamente excluidas, la creación de redes y el reconocimiento de
los logros y la autoridad de las compañeras nos ha permitido aprender en
colectivo e incorporar nuestra visión, experiencia y expectativas a la política,
la economía, las relaciones, la cultura, etc.
Así, hemos aprendido a participar en asociaciones, partidos, instituciones…,
a empoderarnos, a reconocer autoridad a otras mujeres, a desafiar una estructura
profundamente patriarcal, a crear nuevos organismos, planes, estrategias…
a situarnos de otra manera en la sociedad y en la política.
De estos aprendizajes trata este libro. A partir de las aportaciones tanto
históricas y testimoniales, como académicas, se ha reunido en los diversos
capítulos el saber que hemos ido creando a partir de nuestra experiencia para
participar en el espacio social y político.
En las primeras páginas se comienza por relacionar el feminismo con procesos,
ámbitos y realidades tan importantes como la democracia, la paz, la
igualdad o el poder. Posteriormente se hace un viaje por la historia del feminismo
para seguir por capítulos que aterrizan en acciones tan concretas
como son la planificación desde la perspectiva de género, el liderazgo, los
obstáculos, la comunicación, la negociación, las habilidades sociales o el trabajo
en equipo. Lecciones todas que parten de nuestra experiencia y que
subrayan la importancia que tiene el que incorporemos nuestra propia mirada
a la politica.
Desde estas líneas quisiera dar las gracias a Amelia Valcárcel, nuestra maestra
y amiga, por acompañarnos en este viaje y compartir con nosotras su
tiempo, esfuerzo, saber y trabajo en la revisión y corrección de estos manuales;
a Dolors Renau por liderar la primera propuesta, a la Diputació de Barcelona,
el Ajuntament de Sant Boi y el Instituto de la Mujer de Extremadura, que
realizaron las primeras ediciones, por cedernos el material. Pero, sobre todo,
a todas las mujeres, compañeras y amigas que habéis aportado vuestra experiencia
y vuestra voz en la construcción de la práctica política desde la perspectiva
de género.
Rosa María Peris Cervera
Directora General del Instituto de la Mujer