El caso de una masía donde se rehabilitaba a jóvenes conflictivos suizos pone de relieve un método educativo que, en los últimos años, ha empezado a ser cuestionado. Todo empezó hace unos veinte años, con una iniciativa para enviar a delincuentes juveniles alemanes a navegar a vela por los océanos. España carece de centros para corregir los trastornos de conducta de niños que controlan el ambiente familiar.